Gel de baño.


"Mantener la piel limpia, sin alterar su delicado equilibrio, es el objetivo de los jabones y geles caseros. Podemos eleborar un jabón líquido, que puede utilizarse como gel de baño, con los siguientes ingredientes:
- 1 litro de agua destilada o de lluvia (por ahora no hay excusa).
- 25 g de sosa cáustica.
- 125 ml de aceite usado (reciclemos, porfa).

Se deposita en una botella reciclada de plástico- el cristal es peligroso en el baño- de litro y medio la sosa cáustica que debe manejarse al aire libre, con guantes y mucho cuidado, porque al contacto con la piel produce quemqaduras.
A continuación se añade el aceite y el agua. Ésta puede ser una infusión de la hierba aromática que se prefiera para dar olor al jabón, o se le puede añadir unas gotas de algun aceite esencial. Se cierra herméticamente la botella y se agita con fuerza durante 15 segundos. Luego se destapa y se deja en un lugar con temperatura estable durante 10 días. Cada uno de estos días es necesario agitar la botella - con el tapón puesto, claro- por la mañana y por la noche".


Es un gel estupendo. Yo lo he probado con esencia de canela y huele genial. Mi dermatitis está perfecta, la leche hidratante es ya sólo una costumbre y lo más importante ¡¡se recicla el aceite, se desechan menos envases y se ahorra un dinerito!!

Esta y otras recetas, que iré poniendo si me acuerdo, las he encontrado en el número 362 de la revista Integral.

Carta para una hija.

"Antes de morir hija mia, quisiera estar seguro de haberte enseñado...
A disfrutar del amor,
a confiar en tu fuerza,
a enfrentar tus miedos,
a entusiasmarte con la vida,
a pedir ayuda cuando la necesites,
a permitir que te consuelen cuando sufres,
a tomar tus propias decisiones,
a hacer valer tus elecciones,
a ser amiga de ti misma,
a no tenerle miedo al ridículo,
a darte cuenta de que mereces ser querida,
a hablar a los demás amorosamente,
a decir o callar según tu conveniencia,
a quedarte con el crédito por tus logros,
a amar y cuidar la pequeña niña que hay en tí,
a superar la adiccion a la aprobación de los demás,
a no absorber las responsabilidades de todos,
a ser consciente de tus sentimientos y actuar en consecuencia,
a no perseguir el aplauso sino tu satisfacción con lo hecho,
a dar porque quieres, nunca porque lo creas tu obligación,
a exigir que se te pague adecuadamente por tu trabajo,
a aceptar tus limitaciones y tu vulnerabilidad sin enojo,
a no imponer tu creterio ni permitir que te impongan el de otros,
a decir que sí, sólo cuando quieras y decir que no sin culpa,
a vivir en el presente y no tener expectativas,
a tomar más riesgos,
a aceptar el cambio y revisar tus creencias,
a trabajar para sanar tus heridas viejas y actuales,
a tratar y exigir ser tratada con respeto,
a llenar primero tu copa y justo después la de los demás,
a planear para el futuro pero no vivir en él,
a valorar tu intuición,
a celebrar las diferencias entre los sexos,
a desarrollar las relacciones sanas y de apoyo mutuo,
a hacer de la comprensión y el perdón tus prioridades,
a aceptarte como eres,
a no mirar atrás para ver quien te sigue,
a crecer aprendiendo de los desencuentros y de los fracasos,
a permitirte reir a carcajadas por la calle sin ninguna razón,
a no idolatrar a nadie, y a mí... menos que a nadie".


(Jorge Bucay)


Yo, en las negritas soy totalmente deficitaria, y tú?

Eso es lo que debo hacer.

"OCÚPATE DE TUS PROPIOS ASUNTOS.

Sólo puedo encontrar tres tipos de asuntos en el universo: los míos, los tuyos y los de Dios. (Para mí, la palabra Dios significa «realidad». Todo lo que escapa a mi control, al tuyo y al de cualquier otra persona es lo que yo denomino «los asuntos de Dios».) Buena parte de nuestras tensiones proviene de vivir mentalmente fuera de nuestros asuntos. Cuando pienso: «Necesitas encontrar un trabajo, quiero que seas feliz, deberías ser puntual, necesitas cuidar mejor de ti mismo», me estoy inmiscuyendo en tus asuntos. Cuando me preocupo por los terremotos, las inundaciones, la guerra o la fecha de mi muerte, me estoy inmiscuyendo en los asuntos de Dios. Si mentalmente estoy metida en tus asuntos o en los de Dios, el efecto es la separación. Fui consciente de esto hace tiempo, en 1986. Cuando, por ejemplo> me inmiscuía mentalmente en los asuntos de mi madre con pensamientos del tipo: «Mi madre debería comprenderme», experimentaba de inmediato un sentimiento de soledad. Y comprendí que siempre que me he sentido herida o sola, he estado inmiscuida en los asuntos de otra persona.

Si tú estás viviendo tu vida y yo estoy viviendo mentalmente tu vida, ¿quién está aquí viviendo la mía? Los dos estamos ahí. Ocuparme mentalmente de tus asuntos me impide estar presente en los míos. Me separo de mí misma y me pregunto por qué razón mi vida no funciona. Pensar que yo sé lo que es mejor para los demás es estar fuera de mis asuntos. Incluso en nombre del amor, es pura arrogancia y el resultado es la tensión, la ansiedad y el miedo. ¿Sé lo que es adecuado para mí? Ese es mi único asunto. Permíteme trabajar en eso antes de tratar de resolver tus problemas por ti.



Si comprendes los tres tipos de asuntos lo bastante para ocuparte de los tuyos propios, este conocimiento puede liberar tu vida de una manera que ni siquiera eres capaz de imaginar. La próxima vez que sientas tensión o incomodidad, pregúntate de quién son los asuntos en los que te ocupas mentalmente, ¡y quizás estalles en carcajadas! Esa pregunta puede devolverte a ti mismo. Tal vez llegues a descubrir que, en realidad, nunca has estado presente y que te has pasado toda la vida viviendo mentalmente en los asuntos de otras personas. Y si practicas durante un tiempo, quizá descubras que en realidad no tienes ningún asunto y que tu vida funciona perfectamente por sí misma".


(BYRON kATIE, Amar lo que es)




Seguro que mi vida sería más acorde con lo que quiero.

Confusiones peligrosas.


Hace unos dias, uno de esos en los que voy como alma que lleva el diablo a mi clase de yoga, no sólo por necesidad física sino, fundamentalmente, por la meditación que acompaña al final de la misma, me ocurrió lo siguiente: estaba yo toda preparada para esa meditación, guiada en este caso, cuando empieza la voz a describir la situación y, en un momento determinado, usa la palabra "Expirar" por "Espirar".
Así que me imagino yo a todo el personal intentando "expirar" no sólo una vez sino varias, una tras otra, pensaba en sus familias y amigos diciendo "No, no ha vuelto aún del yoga porque está expirando", me dió la risa y no pude continuar.
Después de ese dia he vuelto a oir esa confusión y hoy incluyo aquí una entrada de un blog bastante interesante al respecto.
Cosas que pasan.

..."Espirar es exhalar el aire de los pulmones, especialmente durante los movimientos respiratorios; esa fase de espiración está, en efecto, alargada en ciertos procesos patológicos y se repite con cada uno de tales movimientos. Expirar, en cambio, es morir, fallecer, y no sucede más que una vez"...

http://medicablogs.diariomedico.com/laboratorio/2008/03/05/espirar-y-expirar/

Por suerte.



Todo Cambia
Mercedes Sosa

Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo

Cambia el clima con los años
Cambia el pastor su rebaño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño


Cambia el mas fino brillante
De mano en mano su brillo
Cambia el nido el pajarillo
Cambia el sentir un amante

Cambia el rumbo el caminante
Aúnque esto le cause daño
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño

Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia

Cambia el sol en su carrera
Cuando la noche subsiste
Cambia la planta y se viste
De verde en la primavera

Cambia el pelaje la fiera
Cambia el cabello el anciano
Y así como todo cambia
Que yo cambie no es extraño

Pero no cambia mi amor
Por mas lejo que me encuentre
Ni el recuerdo ni el dolor
De mi pueblo y de mi gente

Lo que cambió ayer
Tendrá que cambiar mañana
Así como cambio yo
En esta tierra lejana

Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia

Pero no cambia mi amor...

Viajeros al tren.









La vida es un tren en marcha y en cada estación alguien sale y alguien llega, afortunadamente para Renfe.