if you leave me now

Esta mañana me desperté con esta canción. No podría decir el tiempo que hace desde que la oí por última vez pero al despertar, ahí estaba, como un callado tarareo en mi cabeza.

Qué recuerdos.






IF YOU LEAVE ME NOW
YOULL TAKE AWAY THE BIGGEST PART OF ME
OOOH NO, BABY PLEASE DONT GO

AND IF YOU LEAVE ME NOW
YOULL TAKE AWAY THE VERY HEART OF ME
OOOH NO, BABY PLEASE DONT GO
OOOH GIRL, I JUST WANT YOU TO STAY

A LOVE LIKE OURS IS LOVE THATS HARD TO FIND
HOW COULD WE LET IT SLIP AWAY

WEVE COME TOO FAR TO LEAVE IT ALL BEHIND
HOW COULD WE END IT ALL THIS WAY

WHEN TOMORROW COMES AND WE BOTH FEEL BAD

THE THINGS WE SAID TODAY

A LOVE LIKE OURS IS LOVE THATS HARD TO FIND
HOW COULD WE LET IT SLIP AWAY

WEVE COME TOO FAR TO LEAVE IT ALL BEHIND
HOW COULD WE END IT ALL THIS WAY

WHEN TOMORROW COMES AND WE BOTH FEEL BAD
THE THINGS WE SAID TODAY

IF YOU LEAVE ME NOW
YOULL TAKE AWAY THE BIGGEST PART OF ME
OOOH NO, BABY PLEASE DONT GO

OOOH DOLL, JUST GOT TO HAVE YOU BY MY SIDE
OOOH NO, BABY PLEASE DONT GO
OOOH MY MY, JUST GOT TO HAVE YOUR LOVIN

No.

"NO
No es no y hay una sola manera de decirlo.
No.
Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
No se dice de una sola manera.
Es corto, rápido, monocorde, sobrio, escueto.
No.
Se dice una sola vez, No.
Con la misma entonación, No.
Como un disco rayado, No.
Un No que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es No.
Un No que necesita explicaciones y justificaciones no es No.
No tiene la brevedad de un segundo.
Es un No para el otro, porque ya fue para uno mismo.
No es No, aquí y muy lejos de aquí.
No no deja puertas abiertas ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de ser No, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.
No es el último acto de dignidad.
No es el fin de un libro, sin más capítulos ni segundas partes. 
No no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con símbolos devueltos; ni con pena y menos aún con satisfacción.
No es No, porque No.
Cuando el No es No, se mira a los ojos y el No se descuelga naturalmente de los labios.
La voz del No no es trémula ni vacilante, ni agresiva, no deja duda alguna.
Ese No no es una negación del pasado, es una corrección del futuro.
Y sólo quien sabe decir No puede decir Sí."


Hugo Finkelstein


http://abrazarlavida.blogspot.com/2011/08/decir-no-para-poder-decir-si.html

(Gracias Laura por tus aportaciones)

Ese sentimiento destructivo: la envidia.

http://crecimientopositivo.es/blog/#/p=32


Se dice  que una serpiente que pasaba por el bosque empezó a perseguir a una luciérnaga; lo hizo durante 3 días y 3 noches seguidos. Exhausta, la luciérnaga se detuvo y dando media vuelta se dirigió a la serpiente:
  • ¿Puedo hacerte 3 preguntas?
  • Como te voy a devorar igualmente, adelante, pregunta:
  • ¿Pertenezco a tu cadena de alimentación?
  • No.
  • ¿Te hice algún daño?
  • No.
  • Entonces, ¿por qué quiere comerme?
  • Porque no soporto verte brillar.



Qué es una Caloría ?




Son pequeñas hijas de puta que 
se meten en tu armario por la noche 
y te encogen la ropa.
MI ARMARIO ESTA INFECTADO ...
¿y el tuyo?

(Procede de un correo)



Ciertamente...

Una antigua leyenda cuenta que un famoso rey decidió reunir a sus principales sabios y eruditos en un conclave para solicitarles un favor.


"Acabo de traer un gran anillo de mi última conquista" dijo el monarca; "es muy valioso y además me da la posibilidad que puedo guardar algo más valioso aun, en su interior. Necesito que ustedes, al final del día, me den una frase que sea lo más sabio que ningún mortal haya escuchado jamás. Quiero que arriben a una conclusión de sabiduría y luego lo escriban en un papel diminuto. Luego, yo guardare esa frase en mi anillo. Y si algún día, el infortunio permitiera que me encuentre en medio de una crisis muy profunda, abriré mi anillo y estoy seguro que esa frase me ayudara en el peor momento de mi vida".


Así que los sabios pasaron el resto del día debatiendo cual sería esa frase que resumiría toda la sabiduría que ningún humano había oído jamás.


Cuando cayó la noche, uno de los eruditos del reino, en representación de todos los demás, se acerco al rey con una frase escrita en un pequeño papel.


"Aquí esta, su Majestad. Solo tiene que guardarlo en su anillo y leerlo en caso que una gran crisis golpee su vida y su reino".


El monarca guardo el papel en su anillo y se olvido del tema.


A los pocos años, el reino era saqueado por los enemigos y el palacio reducido a escombros. El rey logro escapar entre las sombras y se oculto entre unas rocas, en las afueras de su devastada corte. Allí, observando un precipicio, considero la posibilidad de quitarse la vida arrojándose al vacío, antes de caer en manos enemigas. Fue cuando recordó que aún conservaba el anillo, decidió abrirlo, desenrosco el diminuto papel y leyó, “Esto también pasara”. El rey sonrió en silencio, y cobro ánimo para ocultarse en una cueva, en medio de la oscuridad, hasta que ya no corriera peligro.



La leyenda dice que veinte años después, el rey había recuperado todo su esplendor, a fuerza de nuevas batallas y conquistas. El trago amargo había quedado atrás, y ahora regresaba triunfante de la guerra, en medio de vítores y palmas de una multitud que no dejaba de ovacionarlo. Uno de los antiguos sabios que caminaba al lado del carruaje real, ya anciano, le susurro al rey, "Su majestad, creo que hoy también debería volver a mirar el interior de su anillo".


"¿Ahora?"



"Para que habría de hacerlo? No estoy en medio de una crisis, sino todo lo contrario", replico el rey.




"Es que esa frase no solo fue escrita para los momentos difíciles, sino también para cuando crea que todo lo bueno pareciera que ha de perdurar por la eternidad".


El rey, en medio de los aplausos, abrió el anillo y volvió a leer, "Esto también pasara”, y descubrió en ese mismo instante, que sentía la misma paz que tuvo cuando estaba a punto de quitarse la vida. El mismo sosiego, la misma mesura lo invadió por completo. Aquel día descubrió que la frase que los sabios le habían entregado era para leerla en las derrotas y por sobre todo, en los tiempos de victoria


 http://azulzen.blogspot.com/

Otro milagro y mis momentos off.

Es hora más de descansar que de pensar y yo vengo a toda prisa a este lugar que me reporta paz y calor.
Igual que soy consciente que mañana el milagro será posible, intento aceptar que hoy no lo sea.
Las subidas son a las bajadas como el silencio al ruido.
La luna, la fecha, las nubes, el sol, nunca se sabe quién y porqué(o sí) pero es en estos momentos de absoluto abatimiento cuando me pregunto si es correcto el caminar, si es ahora y aquí, si esto puede llevarme a la paz que saboreo en ocasiones y dejarme allí para siempre .
¿Escapar o esperar, huir o aceptar?
Si algo se me presenta incomprensible, si no consigo encontrar respuesta ¿me aparto y lo dejo a un lado o sigo en la lucha incluso cuando no sea capaz de entender qué busco?
A veces cansada, agotada, un tanto perdida, sin fuerzas más que para cerrar los ojos y esperar el milagro de un nuevo día y una luz maravillosa.




"...decidida a hacer la única cosa que podías hacer,
decidida a salvarla única vida que podías salvar."
Mary Oliver

Muy interesante.

Un día finalmente supiste lo que debías hacer, y empezaste, aunque las voces a tu alrededor continuaban gritando sus malos consejos, a pesar de que toda la casa empezara a temblar y sintieras el viejo tirón en tus tobillos.
“¡Arregla mi vida!”
cada voz gritaba.
Pero no te detuviste. Sabías lo que debías hacer, a pesar de que el viento levantó con sus dedos rígidos los cimientos mismos,
a pesar de que su melancolía
era terrible.
Era lo suficientemente
tarde, y una noche salvaje,
y el camino lleno de ramas caídas y de piedras.
Pero poco a poco, mientras dejabas atrás sus voces,
las estrellas comenzaron a arder entre las capas de nubes,
y hubo una nueva voz que lentamente reconociste como propia,
que te acompañó mientras te adentrabas más y más en el mundo,
decidida a hacer la única cosa que podías hacer,
decidida a salvarla única vida que podías salvar.
Mary Oliver

Silencio y más.

Hoy el día me parece especialmente silencioso.
Amaneció con lluvia y de poco en poco el sol asoma tímidamente su cara.
Estoy sentada en mi estudio y presto atención al silencio casi absoluto que viene de fuera.
No hay coches, ni voces, ni perros; sólo algún pajarillo  y el zumbido sordo del ordenador.
El paso de las páginas del libro se me antoja música que se acopla a los sonidos de flauta que silva suavemente el altavoz..
Un té de canela y clavo con leche y la cucharilla que se anima a unirse al grupo.

Parece que la lluvia ha traído la serenidad que todos esperábamos desde hace meses.

01-11-11

Nuestra adorada realidad es como cuando,
mirando una nube, creemos ver una cara aquí,
un caballito allá o un pez nadando en el mar.
Lo único que vemos son nuestros propios conceptos.

Y allí no hay más que una nube.
Y esa nube no para de cambiar.
Y nunca llega a ser nube, ni lo deja de ser.
Porque esa nube no es ná.