Los primeros días de primavera traen recetas como esta. En casa es un plato muy cotizado y, como admite múltiples variables a la hora de combinar, hay para todos los gustos. Nuestra preferida suele ser la tortilla de patatas pero también ponemos, de vez en cuando, manzana picada, melón, pasas, atún o melva, en fin cada cual con sus mezclas.
La receta base es siempre la misma:
- Para cuatro personas: Coger 1 kilo de tomates a poder ser de pera (que son más dulces y jugosos), lo mas colorados posible, se trituran con la batidora (mi madre y mi abuela lo hacían a mano con el mortero) y se le echa pan (pero tiene que ser pan de pan, no barra ni vienas), un diente de ajo, quitándole el centro del ajo y aceite de oliva virgen como medio vaso (el aceite siempre generoso para que emulsione bien y quede cremoso) y una cucharada y media de sal fina.
- Se muele todo bien hasta que quede suave, sin grumos. Una vez echo lo pones en un bol y le echas por encima jamón picadito (yo lo sustituyo por alguna de las opciones anteriores, por eso de no comer carne), huevo duro y una cucharada de aceite de oliva, y a comer.
Nota: si el pan es más bien duro se remoja antes pero teniendo cuidado de escurrirlo bien antes de batir porque de lo contrario el salmorejo queda aguado.
Algunas personas ponen vinagre pero ya no sería salmorejo, sería un gazpacho. El ácido del tomate es suficiente.
Buen provecho
(Las fotos son de la red)
Buen provecho
(Las fotos son de la red)






