(Italo Calvino)
La historia de Cósimo Piovasco, en El barón rampante, me ha parecido una de las lecturas más interesantes de este verano. Pensé que era una especie de cuento divertido y curioso pero me ha sorprendido gratamente.
Ahora sí que romperé mi norma de "no a las trilogías", esperan en mi estantería
El vizconde demediado y El caballero inexistente .
Ahora me largo a mi hamaca, con un zumo bien frío y a intentar sobrevivir a otra noche de Agosto en Córdoba.
5 comentarios:
Calvino no tiene lectores,tiene complices o adictos.
Los otros dos libros realmente son muy buenos.
feliz lectura (o adiccion).
Saludos. Luis.
Pues, en mi desconocimiento al respecto, me confieso adicta desde ya.
Gracias por el comentario.
O cómplice, puede que ambas cosas.
ole....
que no se diga...
que tambien tienen su embrujo la snoches en el sur...apesar de las temperaturas...
si te sirve....yo estoy la ladito...
y llevo dos nochecitas que apenas duermo...
como tu....mato el tiempo leyendo....
un abrazo añil....
Continúo fuera de casa, pero...
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...otra noche de Agosto en Córdoba??
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¿Quieres decir que tú...?
Por favor, contéstame en mi blog.
Un beso.
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