Precipitación que no lluvia.

Me precipito continuamente. Autocontrol = cero patatero.

Comprometer mi tiempo en cosas y personas que requieren siempre más de lo que quiero/puedo dar y hacerlo con la antelación suficiente para ser consciente, me produce agobio.

Necesito disponer de todos mis momentos y veo que, en días, no será posible.

Voy a resolver este asunto y seguiré intentando controlar mi precipitación.

Me apetece sentarme a estudiar tranquila sin tener que responder a cuestiones repetitivas.

Es tiempo de recogimiento, braserito, apuntes, musiquilla y té muy caliente.

Es tiempo de dedicarme ese tiempo que pierdo a raudales.

Dos días de "cabeza liá", como dice mi ángel de la guarda.

Inspirar en cuatro, mantener en seis, soltar en ocho, y aumentar progresivamente.

Volver a estar en breve.

4 comentarios:

June dijo...

Cuando sepas cómo hacerlo , no dejes de contarme el secreto.
Un beso grande.

Miriam dijo...

Es decisión... a veces uno debe estar primero, darse su propio tiempo y respetar su "ser".
Sino no puede luego ayudar a nadie.
Besos

mariajesusparadela dijo...

La paciencia es una arte. Se aprende practicando.

Vicky Cateura dijo...

Feliz y productivo ejercicio de recogimiento.

Besos