El tiempo que paso escondida en mi concha evito muchos golpes pero impido tambien que las cosas buenas me toquen.
Cuando consigo "torear un temporal " con éxito y reduzco todo el aparato eléctrico y sonoro a un momento de dejar fluir, la sensación es increible.
Es inevitable que haya conflictos que me afecten pero, en lugar de colgar el cartel de "cerrado", intento montar un "24 horas" con puertas abiertas a dos calles para que el "cliente" sólo esté dentro el tiempo que se tarda en atravesar el local.
El tiempo en que defendía la necesidad de mantener mi círculo protector ha pasado.
Necesito estar a toda costa, sentir sobre la piel la brisa y el huracán sin miedo, sabiendo que todo pasa y el buen tiempo es más largo que el otro, al menos en mi tierra.
7 comentarios:
En mi opinión es una actitud acertadísima.
Un abrazo.
Todo lo largo que tu quieras.
¡Una bonita metáfora del "comercio" de las emociones!
Un beso, añil
Todo pasa y todo queda
y lo nuestro es pasar...
Esto decía Machado, por lo tanto creo que mejor es mojarse. De todo se aprende un poquito, de todas maneras ponte el casco, andar protegida es mejor.
Besicos muchos.
Y resulta que cuando uno entiende que puede estar abierto y permeable sin perder el eje, es cuando empieza a caminar con la cara al viento...
Protegido pero no cerrado...
firme pero no rígido...
Besos
Muy aleccionadoras tus palabras,Añil.
Son para pensarlas y sentirlas en toda su fuerza...
Besos hermosa.
Eso se llama "a por todas"... amiga querida!
Para algun@s, hacemos de "kamikazes"... para nosotras, sencillamente es fluir, vivir sin miedo!
Gracias queridísima Añil por el complemento a tus cariños ;))
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