Sonó el teléfono.

-¡Vaya, otra vez el mismo rollo!

Y en un instante entendí que aquella persona que tanto me irritaba, empezó a inspirarme ternura.

Ella sufre mucho más y no puede hacer nada al respecto, ni siquiera es consciente de ello.

A media que hablaba con ella sentía como si yo tirara de un hilo suelto en la madeja y el enredo fuera cada vez mayor.

- Pssssssssssssssssss -sonó en mi cabeza- déjalo estar.

6 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Algunos necesitan hablar, aunque siempre digan lo mismo.
Otros, sin poder evitarlo, hemos nacido para escuchar.

manuel_h dijo...

es difícil recomendar un libro cuando no se sabe sobre los gustos...

mariajesusparadela dijo...

Añil: tengo un problema en el blog. Mi escritorio da error en la página. Si sabes alguna solución te ruego me la hagas saber. Accedí a tu blog por el comentario en mi última entrada.

Blog de alma dijo...

Está bien escuchar al otro, pero no dejar que nos arroje su basura

Unknown dijo...

Algunos seres necesitan hablar porque no pueden soportar la presencia del silencio... y el silencio es un sabio compañero...


Te invito a pasar por mis blogs y a retirar el regalo dejado en

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Un cariño y mi paz

Marycarmen

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Marinel dijo...

Nos ocurre que a veces,no soportamos a alguien y para poder hacerlo, nos da por querer pensar que no hay nadie que se escape de sufrir y por consiguiente...
Todos somos dignos de lástima...hasta ese ser insoportable, que así toleramos un algo..
O todo esto creo yo,que no es de enciclopedia,por supuesto.
Besos.