"El lado oscuro de la fuerza" o "La otra cara de Graná"

Yo que ya tenía mis planes de viernes con una "ranita viajera", y pensaba arreglar las plantas el sábado, aprovechando que no llueve, me veo urgentemente requerida por tierras granainas.
Me levanto el viernes, preparo unos cuantos taper , saco otros tantos o más del congelador , busco la ropa que se olvidaron mis hijos en Navidad, la tarjeta de Asisa  de mi hija (la número qué se yo de todas las que ha perdido), su certificado de Selectividad, que aún no había recogido del instituto después de tres años de carrera (no sé cómo se ha matriculado), mi bolsa de aseo y pijama y ¡¡¡pa Graná!!.
Llego al piso y dejo la comida, allí nadie, claro. Llamo a unas amigas para comer y total descoordinación, como siempre, más  o menos, pero me encantó verlas de nuevo.
Tarde de Mercadona con mi "proyecto de ingeniera informática" y cargo en mi tarjeta, claro, porque a ella se le olvidó la suya.
Coloca compra, ordena cocina, pon secadora y escucha el parte de los dos primeros exámenes de mi otro proyecto, el "físico": - Mamá, es que han puesto lo más difícil, yo  lo otro me lo sabía.- (genial, buen comienzo).
Una cervecilla por ahí y pronto a casa, charlilla con mi hija y recopilación de lo desastre que es el hermano (qué me va a contar a mí que yo no sepa).
Vivir en la Plaza de Gracia tiene o no su gracia, porque las noches son de lo más divertidas. Toda la marcha de graná pasa por allí en un momento u otro de la noche, no juntos y a la vez, no, cada uno a su hora, con sus cantos, risas y charlas , en fin, toda una alegría cuando una se ha ovidado los tapones en casa. Ingenua de mí por pensar que, en plenos exámenes, la gente andaría en casita estudiando.
Esta mañana le doy un roce al coche con un poste que apareció de golpe, como por arte de magia y para rematar, me dirijo al aparcamiento de Ganivet por mi camino de siempre: Palacio de Congresos, Corte Inglés, Correos, Angel Ganivet y listo pero cuál es mi sorpresa que cuando llego a Correos y la calle de destino estaba cortada por obras, esas dichosas y eternas obras que te cambian las direcciones todas las semanas.
Pues allí estoy yo con mi coche y dirección prohibida a la derecha, al frente, a la izquierda y para atrás.
Miré al cielo a ver si había un disco igual y una dirección obligatoria al infierno. No sabía si reir o llorar así que opté por lo primero.
En definitiva, que me colé por la calle Reyes, la de enfrente, me habrán hecho una bonita foto y en unos días recibiré la factura.
Con tal panorama, cogí carretera y manta, y  "pa casa".
Por un tiempo, aparcaré en Pinos Puente y me moveré en Bus.

A ver, no siempre van a ser paseos por el Albaycín y solecito en Plaza Nueva.

9 comentarios:

ELILUC dijo...

Cuando me ha gustado este cuento!!!
un abrazo

julia rubiera dijo...

jijijijiijij, vaya viajecito, jijijijjijii bueno espero que la foto no se haya hecho jijijiji, un besin de esta asturiana que te da las gracias por hacernos sonreir.

Pilar Vidal Clavería dijo...

Menudo estrés, un cambio de planes un tanto ajetreado, te leo, me paro, respiro y sigo.

Besos un tanto moviditos

Dol dijo...

Como propietaria de esa calle que mencionas en último lugar , haré que anulen ipso facto esa multa ; n te preocupes, te librarás.
Un besito.

mariajesusparadela dijo...

Alégrate, al menos fue un día diferente.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

jaja, asine es la Graná de hoy en día, ¡que le vamos a hacer!!
Mira, el coche dejaló más payá o más pacá de Pinos Puente, que puede que cuando vuelva a por él no esté que allí no son de fiar la mayoría, jajaja. ¡Ay que me huelo que vivimos más cerquita la una de la otra de lo que me creía!

Besicos muchos.

beker dijo...

Ayyy que bueno, cuantas cosas y así de repente:) si es que nos llevan a carreras toda la vida desde antes de nacer !!! Te entiendo muy bien, besos

genestel dijo...

Ahora he leído con atención (bueno, con mi mami hablándome sin parar!!) lo que habías escrito ¡y me he reído un rato largo!

Genial.

Un besito.

Blog de alma dijo...

jajaja...es lo que tienen las mamás...