Estaba leyendo uno de los artículos de la revista Integral de este mes y encuento este párrafo:
"Propuestas para vivir el camino del medio.
En una sociedad que promueve los extremos resulta difícil encontrar la senda de la moderación. Para ello, las siguientes propuestas pueden ayudarnos a encontar el equilibrio para vivir en armonía:
No emitir juicios. Toda opinión sobre terceras personas es una sentencia que nos sitúa en un extremo del espectro. Para librarnos de dictaminar que alguien es bueno/malo, justo/injusto, etc. lo mejor es no pronunciarnos."
Aunque hay otras propuestas, me quedo con esta porque la creo fundamental.
Mi experiencia propia me dice que desde que intento evitar el juicio, me siento menos atacada por las opiniones ajenas.
Creo que cuando juzgamos nos situamos en una posición de superioridad, dando nuestra opinión como la única, verdadera y válida y subestimando la del otro. Pero ¿quién o qué nos ha dado esa potestad?¿somos mejores que los demás acaso?¿nunca nos equivocamos?
Cada cual tiene siempre un motivo para hacer lo que hace, se puede ajustar o no a nuestro parecer, pero es su motivo. Y, a veces, ni siquiera hay un motivo, sólo es una pérdida de dirección.
6 comentarios:
Es verdad, nadie nos dió el título de jueces, pero no podemos evitar tener opinión. Lo que podemos es reservárnosla y no emitirla.
Viene bien recordárnoslo de vez en cuando. Es algo que olvidamos con demasiada frecuencia..no juzgar a los demás. No sólo juzgamos ..incluso pre-juzgamos.En fin..
Un saludo!
Tanta perdida de energía defendiendo posiciones, argumentando posturas y decisiones. Imaginar toda esa energía utilizada con un solo objetivo: DISFRUTAR de todo. La vida se encarga de demostrarnos que fue lo mejor para cada uno... Buenísima entrada! Abrazo! Mucha luz y bendiciones!
Usar nuestra energía para tan solo, estar en Perfecto Equilibrio! :)
Estoy muy de acuerdo con lo que dices, Añil. También he experimentado esa sensación de liberarme un poco de la presión de ser juzgada al poner intención de no juzgar. Es un ejercicio de respeto y de libertad (no ser esclavo de nuestras propias palabras) que me gustaría practicar más a menudo.
Gracias por hacernos reflexionar. Buen fin de semana.
Uy qué difícil son los deberes de hoy , Añil.
No juzgar acabaría con todo mi potencial literario.
Para criticar he de juzgar .
Para pensar estoy tol tiempo juzgando.
Para poner orden en mi vida lo necesito también .
Incluso para decidir dónde voy a vivir juzgo mentalmente por qué no me conviene vivir cerca de esta persona o de aquella otra .
Pero lo intentaré , con tal de tener un poco de paz.
Besos.
Es lo que tenemos siempre juzgamos o comentamos los echos de otros cuando nosotros no somos el mismisimo ejemplo de ello. Un besazo.
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