Viernes

Es viernes y el cielo se derrama.

Escucho murmullos en la calle, gente que vuelve a casa con la decepción de ver su cristo en capilla.

Estoy en mi estudio, escucho la lluvia intensa sobre los tejados y pienso que la tierra tenía sed después de los pasados calores. El trigo ríe y las flores se preparan para un Mayo glorioso.

Es curioso como un mismo hecho puede provocar tan diferentes sensaciones.

1 comentario:

Francisco Espada dijo...

La cultura popular lo define así:
"Nunca llueve a gusto de todos".