Mi visita a la psicóloga ha sido más bien una charla de amigas. Siento que no llega a donde necesito pero me agrada su conversación. A veces se queda como pillada, como si le hubiera descubierto el truco y a mí me da la risa.
Me dice que soy buena comunicadora y que haría una buena labor en temas de trato con personas. No termino yo de verme así pero su opinión es un elemento más en el conjunto.
Echo de menos a mis hijos y a la vez temo que vuelvan. Me he acostumbrado a disponer de mi tiempo y mi espacio.
Ahora saldría un rato con el perro pero me queda un tema por repasar.
He de controlar aún más esa manía de explicarlo todo, me suena a justificación y eso no me agrada demasiado.
Creo que un ratito de yoga me vendría bien. Mejor luego.
Mi brazo huele a canela, hummmmmmmmmmm, es de la crema corporal, creo, o del arroz con leche que le hice a mi padre por la tarde.
En la calle hay 40 grados y mi ordenador lanza sonidos de lluvia ,truenos y viento. Mucho mejor para estudiar.
Después de esta parrafada y el consiguiente descanso mental, termino el último tema y vuelvo a dar la vuelta al montón.
5 comentarios:
¿Cuarenta grados? ¡Dios mío!
TE HE LLAMADO. NO ESTABAS.
Descansa un poco.
Todo tiene que tener un ritmo pausado, para dar fruto. A veces se asimila más en la parada que en el repaso.
Estoy contigo.
Ánimo.
Me gusta la calma que destilas.
Sigue así.
Besitos.
Montón arriba, montón abajo, ves siguiendo, que ya falta menos.
Besos en el espacio de descanso Añil.
Cuando estés más tranquila piensate si no deberias cambiar de psicologa. Sigue así estudiando con sonido de lluvia,también te recomiendo el sonido de las olas del mar, a mí me relaja mucho. Besitos.
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