Tocarnos.

Hace unos días, en una sesión de yoga, la actividad consistió en yoga dinámico por parejas.
Durante una hora estiramos con la ayuda del compañero/a, masajeamos manos y pies, hicimos recorridos por el cuerpo del otro con la ayuda de un par de pelotas de tenis, meditamos espalda con espalda sintiendo el calor, la respiración y el contacto del otro.
Lo que en otro contexto podría haber sido una sesión incómoda terminó con comentarios como: ¡Qué agradable ha sido! ¡qué sensación de bienestar me llevo! ¡cómo me ha gustado hoy la clase!

Yo sólo pensé ¡qué poco nos tocamos las personas! ¡nos hace tanto bien y nos da miedo hacerlo!

9 comentarios:

trinidad dijo...

Llevas mucha razón, hay que abrazarse más, tocarse más y sobre todo masajearse más. Por eso me encanta dar masajes, la sensación de placer y bienestar es mutua.Recibe un gran abrazo (aunque sea virtual).

mariajesusparadela dijo...

Ahí te va, desde la sien a la barbilla, la caricia de mi dedo pulgar.

Antorelo dijo...

Te mando un masaje ciberespacial.
Saludos

Elvira dijo...

Como vivo sola, no tengo abrazos nada más que cuando viene mi hija del extranjero y cuando me viene a ver una amiga. Y no sabes cuánto los echo de menos! Cuando mi hija vivía conmigo, nos abrazábamos cada día. Hace falta. Un cálido abrazo

El Drac dijo...

Bueno si los contactos son mixtos (hombre y mujer9 creo que me encantaría una de ésas sesiones. Un abrazo

Nómada planetario dijo...

Hice algunas sesiones de ese tipo cuando iba al yoga, la verdad es que hay que experimentarlo para comprenderlo. Ahora estoy más rígido que un avión de mármol. Los estiramientos me vendrían de perlas.
Besos.

Verónica Sánchez dijo...

Buena reflexión... la verdad es que se está perdiendo la calidez humana en muchos niveles.De muchos, lo que me extraña es que no sean robots jajajaja

Un besazo.

Francisco Espada dijo...

Es verdad, el tacto es aún más profundo que la palabra, y sentir a otra persona cerca, rozando nuestra piel, en lugar de incómodo debiera resultar placentero, a la par que inocente y noble. No es erotismo, sino cercanía, refuerzo en el otro.
Saludos.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Añil

Estoy totalmente de acuerdo contigo, nos tocamos poco y mal. Tengo la suerte de que mis amigos me conocen y saben que normalmente me suele despedir con un abrazo. Pero no es siempre fácil, especialmente cuando ves que la gente da un paso atrás.

Tuve que ser una clase muy especial. Enhorabuena por vivirla y gracias por compartirla.

Besotes.