"Hace unos días una amiga me contaba que se sentía como un rellano de escalera.
-¿Y eso qué es?- le pregunté.
- Es esa sensación de ser un lugar por donde la gente pasa y a veces se detiene, interactúa conmigo durante un tiempo y luego siguen. Yo siempre estoy allí, viendo como llegan, dándoles un respiro, un espacio de relax y observando como se van sin mirar atrás.
He pensado en ello y creo que, a veces, también me he sentido así, otras he sido yo quien se iba sin mirar atrás.
Esta es la historia del rellano. Puntos de vista, tantos como personas.
10 comentarios:
Todos somos fuentes y sedientos caminantes; todos somos rellano de escalera y transeúntes. Nuestra tendencia natural es pensar que los demás nos usan a capricho pero, ¿cuántas veces no he sido yo el consolado en lugar el hombro donde acoger a quien en ese momento necesita llorar?
La sociedad es una urdimbre de tramos y rellanos; unas veces somos escalón y otras reposadero. Un abrazo.
También yo alguna vez he tenido esa sensación, aunque también la contraria.
Saludos
Yo también he tenido esa sensación. a veces tampoco se sabe si la gente sube o baja, desasosiego.
A veces somos rellano y otras la gente que pasa.
Me siento identificada con ese rellano Añil. En los dos sentidos, peroese de ser rellano, como que me ha dejado impactada.
Besicos muchos.
Sí , estoy de acuerdo con el sr.Espada y con Maria jesus.
Todos podemos ser todo según momentos.
Besos.
A veces nos pasamos demasiado tiempo siendo rellano, hasta que un dia decidimos subir un escalón...y después otro..en fin, la vida. Besos.
Interesante reflexión sobre la historia del rellano, me gustó.
conozco esa sensacion..yo la he sentido durante toda mi vida...
nucna fui un punto al que dirigirse... sino un lugar de paso... o mejor dicho...una parte del camino...una transicion... sikiera funciono como rellano...
o eso creo..
creo que soy invisible y que la gente me mira pero no me ve...
alo mejor no sé hacerme ver...
quien sabe....
bonito post... me ha gustado esta historia del rellano...
un abrazo añil
Es una sensación curiosa,pero creo haberla sentido también.
Yo inamovible y el resto formando parte de mi vida paralizada.
Hola Añil,he vuelto,que soy así de pesada.
Me alegrará seguir viniendo a leerte.
Besos.
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