Son las 10.44 y me parece que ya es mediodía. Esa costumbre mía de madrugar, incluso en exceso, hace que los sistemas horarios se me desajusten a veces.
Hoy tenemos fiesta de inauguración en casa de unos amigos y cada uno llevamos algo para el menú. Lógicamente mi cometido son las ensaladas. He preparado tres diferentes con mezcla de sabores ácidos -dulces- salados, dependiendo del momento.
Como me ha parecido poco y soy bastante exagerada en esto de preparar viandas, he decidido también hacer una pastela moruna y el té de yerbabuena correspondiente.
Una sorpresa, porque no suelo cocinar carne, pero en este caso la ocasión lo merece. Mi grupo de amigos respetan hasta tal punto mi opción que sacrifican estoicamente las tapas cuando salimos y sólo piden cosas que yo pueda comer.
Con tal trajín en la cocina me vais a permitir que me abra un cervezón antes del ángelus, que la tortilla de patatas con café, como que no.
8 comentarios:
Azul, mi vida, se te ha olvidado decirnos la hora y el punto de cita: por nada del mundo me perdería esa tripleta de ensalada y esa pastela, ¿de cordero? ¡Qué rica! ¡Invítame, soy muy agradecido!
Pero no te olvides de rezarlo después...
Permitida quedas, menudo ágape. Buen provecho a todos y todas.
Abrazo
Pués buena cena y buen provecho y la cerveza tambien la abro yo, brindemos por todos.
Mis saludos.
Un placer haber llegado hasta aquí y poder seguirte. Con tu permiso volveré.
Besos
Nela
Peores perrerías gastronómicas he visto. Un día unos guiris pideron un plato de callos y un café con leche en Benálmadena.
Disfruta de la fiesta.
¿Sabes...?Tienes los mejores amigos.
Un beso.
Ummm que pinta mas buena tienen esas ensaladitas.. que dices que preparas..
ricas ricas..
besitos
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