Recién amanece y ya estoy lista para partir. He quedado con mi padre y mi tío (los hortelanos de afición) para ir al campo a coger aceitunas. Tengo entendido que en el olivar hay un olivo gordal y otro cornicabra que jamás he podido localizar y que, lógicamente, siempre hay algún vecino que se hace cargo de la recolección. Este año me apetece aderezar aceitunas de varios modos y en ello estoy.
Vaqueros, camiseta, chirucas y sobrero. Un cubo y guantes, que luego las manos se me ponen como un cristo.
Más que aceitunera parezco guiri. Puede que hasta me lleve la cámara de fotos para inmortalizar el momento.
5 comentarios:
Un día de campo: qué envidia. Espero que lo disfrutes.
Buen plan, jaja! Las aceitunas que prepara mi hermana en el campo son las que más me gustan de todas. Pero no tengo ni idea de qué clase son. Un beso
Quién me diera vivir un momento así: aquí hay olivos. Para mi, sin nombre ni apellido...
Sería excelente, videos, fotos de ti para conocerte; ojalá que te animes. Te mando un besote. Ah! y me gustan mucho las aceitunas secas con zarza de cebolla, salcita, limón y ají amarillo ¡Uhmmm!!! una delicia en su pacito y un cafecito heladito y bien cargado ¡¡QUÉ RICOOOO!!!
Tu indumentaria y disposición me recuerdas tiempos lejanos, cuando al amanecer nos plantábamos en el olivar familiar. Nos quitábamos la tembladera de la escarcha con un fuego con el que entrábamos en calor, el desayuno y manos al ordeño, un tiempo donde los protagonistas eran quienes ya no están y mi hermano yo la comparsa. Besos
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