Hace unos días encontré esto http://silencioactivo.blogspot.com.es/2012/04/el-maestro-aparece-una-y-otra-vez.html y me pareció tan acertado como oportuno.
Sólo es necesario pararse en medio de la tormenta y mirar al maestro, identificarlo, reconocer la enseñanza y, como por arte de magia, la mar se calma e incluso se vuelve agradable su vaivén.
Feliz día.
(Los polluelos están tan bonitos que no puedo dejar de mirarlos. Ya enredan por el nido sin parar volviendo locos a los padres que se empeñan en cubrirlos con las alas).
3 comentarios:
El arte de la magia que recuperamos con la ayuda de maestros que nos muestran su buen hacer.
Que lindos estos pollitos, están pidiendo una foto para que todos los podamos ver.
Feliz Sant Jordi y un abrazo Añil
Te veo tan interesada en las cosas importantes como siempre -léase los blogs con buenos contenidos-, sin dejar de prestar atención a la evolución de la vida que pasa por tu ventana. Un abrazo.
Al fin pones los comentarios...necesito ver a esos polluelos.
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