Seguro que sí.

¿Os acordáis de esos interruptores de perilla que las abuelas tenían colgados en el cabecero de la cama con un cable de cordón de tela para apagar/encender  la luz por la noche? He estado de 2.30 a 5 de la madrugada intentando encontrar el de mi cabeza desbocada.

Hasta paso calor sin manta eléctrica.

Ay, Ay, la meno se acerca a pasos agigantados.

2 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

O sea, que tu cabeza es la pera...

Francisco Espada dijo...

Ya lo creo que la recuerdo. Los mayores solemos recordar lo de antaño, pero no lo de ayer o esta mañana. Y no te preocupes, la "meno" no es tan amenazante como el "alemán".

Besos