Lo que decimos.



Todos hablamos de todos; 
pero lo que decimos habla de nosotros mismos. 
Un oído entrenado escucha claramente el mensaje subyacente en el discurso.

Llevar nuestra atención a lo que decimos de los otros, 

puede darnos infinitas señales de nuestras propias necesidades, 
frustraciones, anhelos, temores y falencias.


El Maestro que buscamos 
está siempre más cerca de lo que pensamos.


Claudia Ariznavarreta.
Aaron Paquette Arte.


3 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Gran verdad.

Francisco Espada dijo...

Esto que cuestas es una verdad incuestionables, y quien lo dude que pregunte a psicólogos y selectores de personal.

Besos

Nómada planetario dijo...

Siempre hay un mensaje subyacente acerca del emisor, por mucho que trate de otros.
Besos mientras la noche envuelve los sonidos.