Desapego


No hay que llenar vacíos,
hay que habitar espacios.

Hay un capítulo de la vida llamado desapego. Es la cualidad que permite establecer con las personas, con las cosas y con las etapas de la vida una relación de autonomía, de autenticidad.

El desapego se relaciona con el abandono del ansia y del deseo, que, en la filosofía oriental, son consideradas generadores de dolor y sufrimiento.

No poder desapegarse de una persona, de un hábito, de una idea, de un objeto, lleva a establecer con ellos relaciones de posesión o de sumisión. El apego es una actitud que nos deja encadenados al pasado, mientras tanto la vida continua sucediendo.

Niñez, adolescencia, madurez, vejez. Primavera, verano, otoño, invierno. Amanecer, día, atardecer, noche. Siembra, cosecha.
Nuestra existencia será más armónica si acompañamos esos ciclos naturales. Cuando así no ocurre, la vida no fluye, sus aguas se estancan.

El apego a una relación, a una costumbre, a un espacio, a una actividad, a una idea, a una práctica, puede llegar a ser tóxico o disfuncional.

El apego traba nuestro andar por la vida, carga nuestro equipaje con lo innecesario, nos impide escoger lo necesario.

El desapego es...el arte de soltar.

Jorge Sinay
Por: Armonizando los Sentidos [Expanción y Despertar de la Conciencia]


3 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Con demasiada frecuencia somos víctimas de los afectos, esos que nos llevan al apego y a adorar las cosas secundarias.

Besos

mariajesusparadela dijo...

el arte de soltar...qué difícil.

Migue dijo...

El conocimiento nos hará libres.Cuando estuvimos al fondo del túnel,y casi todo dábamos por perdido, al salir adelante nuestra toma de conciencia se vio aumentada.
Aunque a veces es difícil, el desapego nos salva.