En la siesta.

Un pequeño limonero asoma justo detrás del cristal. En el extremo de la rama se balancea un pajarillo intentando picotear el reverso de la hoja por donde "pululan" las hormigas.
Mis plantas tienen hormigas. Hemos llegado a un acuerdo acerca del pulgón, y funciona muy bien.
Hace calor fuera pero a ellos no les importa, andan en su historia, en su vida.
Los treinta y tantos grados se llevan bien con un té helado, un libro, los ronquidos de mi perrita y esta vista genial.

6 comentarios:

Migue dijo...

Las hormigas parecen caníbales, se quieren comer las flores de mi jardín. Por más que hablo con ellas, no entienden, finalmente les presento batalla y las estoy haciendo retroceder.

Saludos desde mi Argentina.

Pluma Roja dijo...

Simplemente bonito.

Besos.

mariajesusparadela dijo...

Esas hormigas llevarán a los pulgones a tus plantas. El enemigo del pulgón es la mariquita.

añil dijo...

En serio? y qué hago si me da pena matarlas?

Francisco Espada dijo...

Piensa que ese pajarillo que te asombra lo bien que lo pasa con esa temperatura también mitiga el calor con procedimientos que tú ignoras. ¿Sabrá leer?, ¿hará crucigramas? ¡Quién sabe lo que hace el pajarillo!

sabores compartidos dijo...

El pajarillo es la clave, ejej se comerá a las hormigas y se irá el pulgón.
Hola hacia tiempo que no venia por aqui.
un besote