Se empieza a adivinar Septiembre.
El fin de semana se ha llevado a gran parte de los veraneantes.
Fin de vacaciones, preparativos para el comienzo de curso, vuelta a la rutina.
Ha amanecido nublado aunque eso no parece importarle mucho al mar que sigue su ritmo suave, llegando amablemente hasta mis pies con un "buenos días" perfecto.
Después de un invierno extraño, emocionalmente hablando, el verano ha sido como un torbellino.
Un pueblo de mar es como una romería en esta estación..
Ahora vuelta a la mudanza estudiantil, coche cargado de bicis, maletas, apuntes y rumbo a Granada. A la vuelta, esto estará ya casi vacío y el otoño se nos presenta tranquilo y nostálgico, como suelen ser los otoños de cada año.
Ya me apetecen unas gotas de lluvia en el cristal.
3 comentarios:
Yo daré por acabadas mis vacaciones en esta semana y también ando cansado de este sol iracundo que me obliga a serpear hacia la sombra. ¡Feliz regreso!
Besos.
Echo de menos algún que otro aguacero. Ahora bien, le temo como a una vara verde el inicio del curso escolar.
Autobuses, madres con el monovolumen y sus peques, coches en doble fila. Una plaga bíblica para mi barrio.
Besos de noche fresquita.
A estás son a las que yo les llamo dulces rutinas, esas a veces nos producen un cierto sosiego que también está bien. Septiembre es como los lunes, da pereza pero una vez lo comienzas te lleva hacía adelante, eso sí sólo sucede una vez al año :)
PD: Azul, me ha hecho sonreír cuando he entrado a leerte la palabra rutina, está claro que estamos conectadas :)
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