Yo me hago cargo…
Me hago cargo con responsabilidad de mis éxitos y mis logros tanto como de mis errores y fracasos, macanas gigantes difícilmente perdonables, dejo de echarle la culpa al otro y asumo con dignidad que me equivoqué. No me siento víctima de nadie, salvo de mis propias decisiones.
Me hago cargo de haber sido quejosa, protestona, malhumorada, criticona y hasta mala.
Me hago cargo de haber elegido algunas personas para acompañar mi camino que compartían mis valores y mis principios , como también otras que ni siquiera compartían mis mismos sentimientos.
Me hago cargo de mis palabras de aliento y de amor, de furia y enojo, como también de mis silencios por miedo a ser rechazada, ignorada y abandonada.
Me hago cargo de no haber podido decir: “No”, “Basta”, “Hasta acá”, “Adiós”
Me hago cargo de los momentos geniales, las carcajadas, la música, pero también me hago cargo de los momentos perdidos, las risas guardadas, las lágrimas derramadas, las noches en vela y las angustias acumuladas.
Yo me hago cargo de cada uno de mis triunfos y fracasos, cada uno me enseño a intentar ser mejor, a crecer, a decir las cosas que siento sin postergarlas, a gritar la verdad si hay una injusticia, a pedir perdón si lastimo, a no creerme superior a nadie, a vivir sin tanta hipocresía, a elegir desde el corazón pero con criterio.
También me hago cargo de mis momentos felices, de las risas disparatadas, de las palabras bien dichas y los momentos vividos porque esos son bien míos, pero por sobre todas las cosas me hago cargo de intentar seguir haciéndome cargo de todo sin culpar a los demás porqué sé que en ese mismo momento es cuando se empieza a sanar…
Así lo pienso yo…
¿Y vos, de qué te haces cargo?
Me hago cargo con responsabilidad de mis éxitos y mis logros tanto como de mis errores y fracasos, macanas gigantes difícilmente perdonables, dejo de echarle la culpa al otro y asumo con dignidad que me equivoqué. No me siento víctima de nadie, salvo de mis propias decisiones.
Me hago cargo de haber sido quejosa, protestona, malhumorada, criticona y hasta mala.
Me hago cargo de haber elegido algunas personas para acompañar mi camino que compartían mis valores y mis principios , como también otras que ni siquiera compartían mis mismos sentimientos.
Me hago cargo de mis palabras de aliento y de amor, de furia y enojo, como también de mis silencios por miedo a ser rechazada, ignorada y abandonada.
Me hago cargo de no haber podido decir: “No”, “Basta”, “Hasta acá”, “Adiós”
Me hago cargo de los momentos geniales, las carcajadas, la música, pero también me hago cargo de los momentos perdidos, las risas guardadas, las lágrimas derramadas, las noches en vela y las angustias acumuladas.
Yo me hago cargo de cada uno de mis triunfos y fracasos, cada uno me enseño a intentar ser mejor, a crecer, a decir las cosas que siento sin postergarlas, a gritar la verdad si hay una injusticia, a pedir perdón si lastimo, a no creerme superior a nadie, a vivir sin tanta hipocresía, a elegir desde el corazón pero con criterio.
También me hago cargo de mis momentos felices, de las risas disparatadas, de las palabras bien dichas y los momentos vividos porque esos son bien míos, pero por sobre todas las cosas me hago cargo de intentar seguir haciéndome cargo de todo sin culpar a los demás porqué sé que en ese mismo momento es cuando se empieza a sanar…
Así lo pienso yo…
¿Y vos, de qué te haces cargo?
5 comentarios:
Todo lo que afirmas es precioso, y ojalá fuéramos capaces de hacernos cargo de todo lo que afirma tu escrito.
Lo malo es que somos humanos, y tantas cargas no caben sobre nosotros. Y hacemos bien en disculpar nuestros comportamientos si nos sabemos inocentes, en culpar los comportamientos de los demás si los creemos o sabemos malvados, y en aceptar nuestro sentimiento, nada agradable, de víctima, cuando nos hemos visto injustamente tratados.
Me hago cargo de lo dicho, y sé que soy sincera.
Bueno uno siempre debe hacerse cargo de lo que genera con su actitud, hay que apechugar con las decisiones sean bueno o malas.
Cuidate mucho
unos besotessssssss
Te felicito por tu sinceridad. Lo he tomado a modo de confesión contigo misma que haces público: un sano ejercicio muy útil de practicar para evaluar dónde vamos y dónde nos encontramos.
Un abrazo.
Ser responsables de nuestra vida, de quiénes somos y de cómo lo somos, creo que eso significa estar vivo y vivir la propia vida, tomando conciencia de ello.
Gracias por compartir :)
Básiciamente coincido en lo que manifiestas. Lo que más me lastra es el no haber pronunciado la palabra NO a su debido tiempo, pero es culpa mía íntegramente.
Besos culpables.
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