Veinticinco del dos.

Observo que algunos programas se debilitan. 
Esas eternas reacciones automáticas ante situaciones repetitivas se van desactivando como por arte de magia.
Dedico mi atención a observarme.
Cuando noto esa sensación de ira que sube hasta mi cabeza, justo en el momento en que una palabra, un gesto, un silencio acciona el "click", me digo : "vale, ha vuelto, a ver ahora qué es."
A veces entiendo el programa y me río de mi reacción, otras sólo espero a que pase y repito el proceso cada vez que se presenta.

Supongo que esta insistencia cansina en aceptar el juego termina por ser efectiva.

Por lo pronto hoy, sin saber bien cómo, un "evento de alto riesgo", me ha llegado envuelto en una pashmina de mullido algodón.

Dos del dos

Domingo.
Oigo la banda municipal por la calle.
Parece que hoy celebran la Candelaria.
Candelaria- candela- luz- solecito- me pongo de tiros largos y me piro "pa la calle" .
Seguro que hay una mesilla con alguien conocido que me ceda silla y yo ya me pido la tapa.

FELIZ ÁNGELUS

Uno del dos.

No puedo quererte más, sólo quererte como a mi, porque eres yo y somos uno, porque todos somos uno y nada hay fuera de ese UNO, de todos nosotros.

Y aunque a veces no lo veo, otras es tan evidente como que respiro sin pensar.

Entre nos.

Cuando me doy cuenta que llevo mucho tiempo pensando que alguien "es mejor que yo", termina el sufrimiento.
No hay más ni menos, no hay mejor ni peor, hay personas que transitan su camino en definitiva, llevando su propia mochila, que no es la mía ni la tuya.
El miedo desaparece y me miro con la misma ternura que a un niño que descubre el mundo desde la verticalidad de los primeros pasos.
Ver que esa persona ni siquiera es consciente de mi perspectiva errónea, que el cambio es sólo mio y que, como en otras ocasiones, los efectos si serán compartidos :"cambia tú y cambiará el mundo"

Qué maravilla esto de ir iluminando rincones oscuros.

Curiosamente.

Curiosamente  a veces me siento como si no hubiera avanzado nada, tan perdida como al principio pero con muchos conceptos adquiridos.


Al menos estoy segura que esto es una bajada de "lo que sea", mañana será otro día.

O pasado, qué más da.

En  unos días, vuelvo sin líos.