A VECES …

A veces enmudezco, silencio mis palabras, cierro puertas de la mente para dejar que me lluevan las sensaciones …no pienso, solo SIENTO.

A veces observo y siento, sin dejar que nada ni nadie perturbe ese esplendor que nace de mi alma.

A veces penetro profundamente en mi interior y se desvanece la dualidad cuando recupero la conexión con la vida, y se reúne todo mi ser en mi corazón abriéndose para contemplar la belleza de todas las cosas.

A veces me permito tocar una flor, la tierra, mi piel…tu piel…y admiro la maravilla de la existencia.

A veces…todo es posible y cierto, todo tiene otra dimensión y existe en mi. Solo las palabras están demás cuando floto en el amor que me contiene.

Cierro mis ojos y mi boca muda siente la suavidad del aire que me sorprende. Allí estoy y me elevo estirando mis raíces hacia el cielo infinito.

Cielo, Tierra, sol y luna…todo gira y se mezcla en mi abarcándome y me hago una con ellos. Diferentes emociones me embargan, diferentes hilos se sueltan…y te busco en esa inmensa libertad ...para que la vivamos juntos, en plenitud…


a veces…solo a veces...abro otra puerta...




Lunes

Se empieza a adivinar Septiembre.
El fin de semana se ha llevado a gran parte de los veraneantes.
Fin de vacaciones, preparativos para el comienzo de curso, vuelta a la rutina.
Ha amanecido nublado aunque eso no parece importarle mucho al mar que sigue su ritmo suave, llegando amablemente hasta mis pies con un "buenos días" perfecto.
Después de un invierno extraño, emocionalmente hablando, el verano ha sido como un torbellino.
Un pueblo de mar es como una romería en esta estación..
Ahora vuelta a la mudanza estudiantil, coche cargado de bicis, maletas, apuntes y rumbo a Granada. A la vuelta, esto estará ya casi vacío y el otoño se nos presenta tranquilo y nostálgico, como suelen ser los otoños de cada año.
Ya me apetecen unas gotas de lluvia en el cristal.

"Quién duda crece"


Yo voy a ser "tan alta como la luna", como dice la canción.

"A veces pienso para que escribir. Puede que nadie me lea, que es sinónimo de que nadie escuche lo que he escrito, incluso aunque alguien entre al blog, vendría a ser la diferencia entre oír o escuchar activamente.

Sin embargo siempre acabo regresando a las palabras de una u otra manera, tal vez por esa necesidad humana de comunicarme o de escucharme a mí misma. Escribir para mí, es una manera de generar un espacio a mis pensamientos, a mis emociones, a mí manera de entender la vida. Es algo muy sutil, como contar sin contar.

Dicen que quién duda crece, así que hoy igual he dado un paso hacía mi evolución personal aunque sea a paso de caracol  y tú ¿Escribes?"

Brisa Urbana


http://claraboya.blogia.com/