... lo preparó mi Glorita, una granaina casi mora que tiene un arte que pa qué.
Todo un ritual con su té verde, su yerbabuena (de Marruecos, no otra), azuquita por encima y el agua pa cubrir.
Hervir, chup, chup y dejar hacer su tiempo.
Llena el vaso y lo vuelve a la tetera, llena el vaso y lo vuelve a la tetera ,
-¿Para qué?
- Para que el azucar se mezcle.
Los vasos de añil y oro, el olor, los ojos cerrados y mucho, mucho por sentir.
6 comentarios:
Leerlo ya es un placer.
Querida Añil
Lo importante que es sentir, yo con mis flores de Bach y tu con tu té
Un abrazo de flores y té
Yo tengo una hierbabuena de Burgos, que cultiva la madre de una amiga, que es divina. La mezclo com manzanilla y una pizquita de miel, mmmmm.....
Un beso
Al leer tu post anterior, no pude aguantar más y bajé a hacer un té... Lo mejor ha sido encontrar el arriate con muchas ramitas :) Hoy he cambiado la siesta por un té moruno "made" Glorita y nos ha sentado estupendo!
Besito
Ummmmmmmmmmm! Desde aqui puedo sentir el olor de la yerbabuena y saborear tu te moruno.Yo esta tarde ire a la teteria a tomarme uno,brindare por ti. Besos.
Una exquisitez aromatizada,sin duda.
Y no menos cierto que sentirlo,es casi más que saborearlo.
Besos.
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