"Los pinches tiranos y la importancia personal.
Trabajar con los pinches tiranos es el refinamiento del arte del acecho.
Los pinches tiranos son aquellas personas que nos aguijonean en nuestra importancia personal. Es un torturador, alguien que le hace la vida imposible al guerrero y tiene el poder de acabar con él. Cualquiera puede ser un pinche tirano para nosotros. Don Juan dice que el guerrero que se encuentra con un pinche tirano es afortunado, y si no lo encuentra, tiene que ir a buscarlo.
IDENTIFICACIÓN DE NUESTROS PINCHES TIRANOS (internos y externos) Y DE CÓMO ACTÚAN EN NUESTRA VIDA
Clasificación de los pinches tiranos:
1. Los pinches tiranos tienen el poder de acabar con la vida de sus víctimas a capricho.
2. Los pinches tiranitos hostigan e infligen injurias sin llegar a causar la muerte de sus víctimas.
3. Los repinches tiranitos (o pinches tiranitos chiquititos) producen molestias y exasperación sin fin.
División de los pinches tiranitos, cuatro categorías:
1. Los que atormentan con brutalidad y violencia.
2. Los que atormentan creando aprensión.
3. Los que oprimen generando tristeza.
4. Los que atormentan haciendo enfurecer."
Yo no tengo que buscarlos muy lejos. Los mios son de la categoría "repinches tiranitos" , concretamente de las categorías 2,3 y 4, y ahí ando con ellos, agradeciendo el aprendizaje que me ofrecen a diario.
7 comentarios:
Todos los pinches tiranos son hijos del juicio que uno se hace a sí mismo y que, por insoportable a veces, solemos proyectar en los demás.
De cualquier manera, los veamos fuera o dentro, el poder para atormentarnos se lo concedemos nosotros mismos al darle una realidad que no tienen fuera del contexto en el que se fortalecen.
Esos pinches tiranos casi siempre se suelen alojar en nuestro hogar. Los mios eran mis padres, pero desde los 3 hasta los 9 años tuve un pinche tirano del primer nivel que era mi tia. Lleva razón Don Juan, estos pinchen hacen que una se plantee la vida . Besos y recuerda... ellos actúan hasta que una está preparada y no los necesita, hasta que adquirimos seguridad en nosotras mismas y nos queremos.
Hoa Añil,
Muchas veces con las entradas de los blogs se podrían hacer, al leerlas, como partidas de barcos o submarinos, depende como las llames, en el caso de la tuya de hoy, he sentido un tocado y hundido.
Gracias y un abrazo
Estoy de acuerdo con Pazza: el poder se lo damos nosotros. Busca fuerza en tu interior y quítales el poder que les has dado. Dejarán de hacer daño porque a los piches no le gusta "pinchar en hueso".
Gracias Añil por recordarnos estas enseñanzas de Castaneda!
Qué bien y qué afortunada me siento de contar con dos pinches tiranos tan cerca: uno externo y otro interno!
Besos
Te entiendo muy bien, Añil.
Solemos atraerlo, pero cuando despertamos a ello, a veces, creo que es necesario perdonar y alejarse. Cuando te tocan los lazos sanguineos o de afecto es más difícil, pero cada persona evoluciona de modo individual:
http://silencioactivo.blogspot.com/2008/05/sabes-perdonar-y-alejarte.html
En otras ocasiones, necesitamos aprender más de estos maestros "picadores" :-)
Cuando se es noble, pasa que crees que van a cambiar porque sí, si les complaces, por ejemplo, pero no... ese afán por ganártelos a costa de perder agudiza el "ataque".
El secreto está en quererte y respetarte. Obtienes lo que proyectas.
Un beso
Jo qué bueno...
Una exposición muy original.
Yo tenía desde pequeña un pinche tirano de esos enfurecedores, que me sacaba cuatro años y me hacía la vida imposible.
Aunque creo sinceramente,que yo era una repinche tiranita excepcional también :)
Después, a lo largo de la vida, he topado con alguna que otra persona pinche tirano que de alguna manera me ha desquiciado.
Al final acabas por ser guerrera brava y te defiendes como gata panza arriba.
La vida enseña,¿no crees?
Besos.
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