EXPERIMENTA EL SILENCIO

"Pasa un tiempo en silencio. "Es una de las mejores formas de cultivar la autoconciencia -dice Boccio- . Cuando hablas, no te das cuenta del ruido mental. Con el silencio, frenas su reactividad, lo que ya de por sí es suficiente. Cuando hablas mucho derrochas prana, así que apaga el móvil y comprométete en serio; bastan 10 minutos al día. Al principio, puede resultar molesto e inquietante; examina simplemente tus ganas de hablar o de considerar las palabras o ideas de otras personas. Intenta percibir todos los ruidos ambientales, el viento en los árboles, incluso el tráfico. Tras un periodo de silencio descubrirás que estás más alerta y menos adormilado" dice Boccio. (Yoga Journal Nº 39)




El silencio, no el de los labios, el otro, el de la mente, es el mayor regalo que podemos hacernos y está al alcance de todos. No cuesta dinero, ocupa poco espacio y no necesita de mucho tiempo, se puede conseguir en cualquier momento y todos los lugares son apropiados.

10 comentarios:

thot dijo...

El silencio mental me resulta poco menos que imposible. Siempre reactivo proyecta conversaciones, ideas, pensamientos.....que difícil domarlo!!!

Verónica Sánchez dijo...

Hola Añil...
No recuerdo quien dijo en una ocasión, que "el silencio también es una opinión a veces". Y qué razón tiene el texto; hay gente que más que hablar lía una escandalera!.

Besos (en silencio)! ;)

Jesús Miramón dijo...

Yo, seguramente porque me paso la mañana hablando por motivos de trabajo, necesito momentos de silencio. En el campo, en la casa o incluso conduciendo sin radio ni música el silencio siempre es un lujo. Un beso.

Francisco Espada dijo...

Así es; estamos atormentados de tanto ruido, de tanto no parar de mover el molino; sin pausa, sin reflexión, sin descanso. Seguiré tus consejos; seguramente que me irá muy bien.

mariajesusparadela dijo...

Hay silencios elocuentes.
A mi, el silencio me llena.

Nerim dijo...

Me tomaré tiempo
para estar hoy a solas.
Me tomaré tiempo
para permanecer
callada.
En ese silencio
escucharé...
Y oiré mis respuestas.

Ruth Fishel

Marinel dijo...

Qué casualidad...yo también me acojo al silencio para hablar.
Y es que me encanta ejercitar ese no ruido,esos momentos de escuchar lo que nunca escuchamos y está ahí a la espera.
Es algo de una relajación mental absolutamente placentera,aunque tengo la costumbre de poner música muyyyy suave de fondo y no se me va.
Besos.

leo dijo...

Para mí el silencio es una utopía y, al mismo tiempo, algo cada vez más necesario. Ojala pudiera acallar todos mis ruidos...

Carmen Rosa dijo...

El silencio nos conecta con nuestro yo superior, es la verdadera oración, y alli están todas las respuestas.
Es tomarse un tiempo para acallar la mente, hay que entrenarla por que estamos muy acostumbrados al ruido,al diálogo, pero se logra.Quizá de a pocos 1 minuto, luego 3 y asi en adelante.
Me encantó el post.
Un abrazo y feliz semana.

arianna dijo...

En el silencio no hay ningún miedo porque no hay ningún temor a perder nada

Un abrazo silencioso Añil