Silencio y más.

Hoy el día me parece especialmente silencioso.
Amaneció con lluvia y de poco en poco el sol asoma tímidamente su cara.
Estoy sentada en mi estudio y presto atención al silencio casi absoluto que viene de fuera.
No hay coches, ni voces, ni perros; sólo algún pajarillo  y el zumbido sordo del ordenador.
El paso de las páginas del libro se me antoja música que se acopla a los sonidos de flauta que silva suavemente el altavoz..
Un té de canela y clavo con leche y la cucharilla que se anima a unirse al grupo.

Parece que la lluvia ha traído la serenidad que todos esperábamos desde hace meses.

11 comentarios:

trinidad dijo...

Anoche me acosté cerca de la ventana para escuchar la lluvia, precisamente buscando serenidad. Besos.

Unknown dijo...

Pues bendita sea, amiga, disfruta de ella...

un beso

Jesús Miramón dijo...

Vengo de ruido, presión, mucho trabajo, y me encuentro con este pequeño remanso. Es increíble el poder de las palabras escritas. Tu texto ha sido un bálsamo.

Elvira dijo...

Un gusto leerte y dejarme contagiar...

Un beso

Dol dijo...

Qué bien me viene este post cuando mis propias emociones me destruyen .
Gracias y besitos.

Beatriz Salas Escarpa dijo...

Qué bonito! Una delicia.
Un saludo.

mariajesusparadela dijo...

Para personas como yo, la lluvia es imprescindible.

Nómada planetario dijo...

En estos momentos la lluvia inquieta más que tranquiliza por el diluvio que nos despacha. La alerta debería ser gris oscuro.
Besos.

Juglar dijo...

...Y que se repita con frecuencia,
tanto la lluvia como la serenidad que trae consigo.
¡Qué la disfrutes!
Un abrazo.

Paraíso Interior dijo...

Qué acogedor este post!igual que la llegada del otoño.Gracias añil por contagiarnos tu serenidad

María dijo...

Preciosas palabras...muy acorde con esa lluvía y silencio que creo que necesitábamos.
Un beso!!