Es hora más de descansar que de pensar y yo vengo a toda prisa a este lugar que me reporta paz y calor.
Igual que soy consciente que mañana el milagro será posible, intento aceptar que hoy no lo sea.
Las subidas son a las bajadas como el silencio al ruido.
La luna, la fecha, las nubes, el sol, nunca se sabe quién y porqué(o sí) pero es en estos momentos de absoluto abatimiento cuando me pregunto si es correcto el caminar, si es ahora y aquí, si esto puede llevarme a la paz que saboreo en ocasiones y dejarme allí para siempre .
¿Escapar o esperar, huir o aceptar?
Si algo se me presenta incomprensible, si no consigo encontrar respuesta ¿me aparto y lo dejo a un lado o sigo en la lucha incluso cuando no sea capaz de entender qué busco?
A veces cansada, agotada, un tanto perdida, sin fuerzas más que para cerrar los ojos y esperar el milagro de un nuevo día y una luz maravillosa.
"...decidida a hacer la única cosa que podías hacer,
decidida a salvarla única vida que podías salvar."
Mary Oliver
5 comentarios:
Sí,si que puedo, se que entenderé y veré las cosas diferente, tal y como son. Se que "la loca de la casa" me juega malas pasadas y yo me dejo manipular, pero ahora es tiempo de compartir mi zozobra y descansar después, de reposar en silencio y desconectar.
Sí, sí que podrás. Descansa, porque mañana será un nuevo día... (o al menos eso es lo que me digo yo) :)
Ya comprenderás "qué" buscas.
Eso sí, no pierdas la batuta de saber el "cómo" y el "cuándo".
Un abrazo.
Claro que podrás. Siempre podemos.
Y cuando se hace demasiado duro, ahí está el teléfono, para llamar a quien te escucha.
Cuando te sientas abatida, piensa en mi hombro y relájate. No hay luz sin sombra, no tendríamos conciencia del frío sin conocer el calor, ni la saciedad sin el previo del hambre. Como las monedas, la cara y la cruz, la alegría y la pena son partes de un mismo todo. ¡Ánimo, se fuerte!
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