Luna llena

Como las mareas, así son mis días últimamente.
Nadando a favor de la corriente y esquivando los restos del naufragio.
A veces algo me golpea por detrás y, por un momento, pierdo el rumbo.
Cansada, casi sin fuerzas sé que la orilla está cerca, tan cerca que sólo he de mirar  hacia dentro y respirar profundo.


Como salvavidas recupero esto:

http://silencioactivo.blogspot.com.es/2010/09/las-quejas-y-los-juicios-la-papelera.html

4 comentarios:

Pilar Vidal Clavería dijo...

Mirar hacia dentro y respirar profundo cuanta sabiduría en tan pocas palabras, la orilla está cerca....

Abrazos

Francisco Espada dijo...

Ya es una suerte reconocer que la orilla está cercana, esa esperanza es la verdadera tabla de salvación. Lo normal es que con cierta frecuencia nos sintamos perdidos, pero siempre que no perdamos la esperanza volveremos a encontrar el rumbo. ¡Ánimo!

leo dijo...

Cómo he reconocido esa sensación que cuentas... Y sí, respirar hondo, mirar adentro, volver a casa.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Tan cerca tenemos a veces el salvavidas!!
Que tengas un feliz fin de semana.
Besicos muchos.