Y sucede que...

"De vez en cuando, el ego se reduce lo suficiente. 
Las defensas caen, desgastadas. Lo que queda es compasión, 
en el sentido auténtico de ver que los demás se encuentran heridos."


1 comentario:

Francisco Espada dijo...

Esa es la esperanza, que el ego no deje de subir indefinidamente.
Besos