26.11.12

Son casi las siete. Aún no ha amanecido. Veo el primer amago de luz tras los cerros vecinos.
Calzo mis zapatillas, abrocho la sudadera y salgo. Por la calle, la gente se reúne esperando el transporte que los lleve al tajo. Hoy no necesitaré el mp3. Me apetece correr más que caminar. La carretera se define con las primeras luces del día. El viento es fresco y huele a humedad.


El día comienza bien.

2 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Yo he vuelto de mis ejercicios en la piscina cuando te encuentro sudorosa y bella. Seguro que después de la ducha te has sentido mejor. Lo del viento y las nubes está fuera de nuestro alcance y tenemos que conformarnos con lo que nos sirve el día. Que para ti sea un día muy feliz.
Besos

añil dijo...

Lo será, estoy segura de ello.

Gracias