Esa luz


Los que se asusten de tu manera de brillar, siempre pueden elegir entre un número considerable de modelos de gafas de sol para mirarte y que no les deslumbres, puede que al final incluso solo logren ver oscuridad dependiendo del cristal que usen para verte, pero esa es su elección.

Si dejas de ser como eres, si dejas de brillar, puede que consigas pasar desapercibid@ en un mundo sombras, pero estarás restando a otras muchas luces su propio brillo y el mundo será más oscuro.

Cuando tú brillas, otras muchas luces se animan a brillar y a dar lo mejor de si mismas y de esa forma, lo natural es la luz, así también se logra transformar el mundo. Sé tu mism@ y que los demás lo sepan.

Gracias a todas esas luces valientes que superan su miedo y se atreven a brillar.

Brisa Urbana

http://claraboya.blogia.com/

2 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Lo que molesta de tu brillo al otro no lo remedian las gafas: el corrector de la envidia es la aceptación, no la óptica.

¡Feliz Navidad!

mariajesusparadela dijo...

Tu brillas aunque no quieras.