Aceptar

A veces la vida te lleva darte de frente con el escaparate. En un primer momento, tras el impacto, todo parece luminoso, perfecto en sí. Te regocijas "pensando" que se han resuelto tus dudad, tus miedos, tus divergencias.
Después, poco a poco, las cosas y las persones escogen su lugar y todo vuelve a ordenarse.
La brillante luz deja paso a la aceptación de que cada cual escoge cómo, cuándo y con quién y no hay malabarismos mentales que cambien eso.

Un paso necesario que deja espacio y serenidad.

Feliz vida.

2 comentarios:

Juan dijo...

Mas bien que un escaparate parece un espejismo y ya sabes los espejismos no existen, son producto de nuestra imaginacion. Un besazo.

Francisco Espada dijo...

Una feliz reflexión que casi siempre sigue ese orden. Al final, en la aceptación está el encuentro y la felicidad.
Besos