"Eres como un grano de maíz que le ha llegado la hora de convertirse en palomita. Hasta ahora has cumplido tu función a la perfección en la forma en la que te has encontrado. Ahora es el momento de explotar y brillar completamente en una nueva forma, una nueva experiencia, una nueva función.
No tengas miedo. Sentirás que estás en un lugar distinto, oscuro quizá. Te sentirás bañado por algo que empezará a subir de temperatura. Es normal. NO temas. Sentirás como la temperatura sube y sube hasta llegar a un punto en el que no la soportarás. En ese momento, no huyas. Quédate quieto por un instante más y… ¡¡¡pam!!! En ese mismo instante todo, absolutamente todo, habrá cambiado para ti. Verás abrirse de nuevo la luz y verás todo, absolutamente todo, de otra manera.
¿Recuerdas que cada vez que haces palomitas siempre quedan unas pocas sin cocerse? Esas son las que tuvieron miedo de cambiar y una vez abres la tapa de la olla, ya no sirven."
3 comentarios:
Las palomitas que no se cuecen merecen una segunda oportunidad, y si por torpes se quedan atrás y no crecen, es por eso, por perezosas y por no querer avanzar, porque el miedo lo para todo.
Besicos.
Querida, pero tú eres de las que se abren, y de la manera más hermosa.
Me alegra encontrarte a mi vuelta.
Un abrazo.
A mi también me inspira Sergi :) Pero es cierto eso de que en ocasiones todos necesitamos que nos vuelvan a poner en la sarten o la olla para tener una segunda oportunidad y entonces decidimos abrirnos :) Y como dice Lola a ti se te siente valiente en el corazón.
Un abrazo
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