Mi perrita está enfadada conmigo.
Le he hecho una faena, lo reconozco. La llevé hace una semana al veterinario para que la pelara y se ha presentado esta ola de frío, cosas que pasan.
Teníamos un conflicto con el pelo que iba dejando a diestro y siniestro en toda la casa. Cuando empezó a invadirme la cocina dije : hasta aquí puedo permitir, más no.
Volvió sin pelo, cabreada, deprimida, con frío y sin hacerme ni caso.
Le he comprado un traje de esos calentitos y creo que me mira diciendo: ¡Sí, encima cachondeo!
Ahora paso el día arropándola con su manta, colocando el radiador junto a su cuna y purgando mi culpa como puedo, haciéndole la pelota en el sentido más real de la palabra.
Sé que se le pasará, pero la pobre está que no sabe dónde ubicarse, perdida y sin pelo.
5 comentarios:
Como nos ganan el corazón los perritos, (para otros son los gatos)al punto que nos sentimos responsables por la salud de ellos como si fueran un familiar más.Honestamente, lo merecen porque nos dan todo su afecto,además de ser guardianes.
Un abrazo para ti!
Pelos de perros los que soltaban la pareja de huskies que tuve. Esos no se quejaban del frío, pero como pudieran se metían casi dentro de la chimenea.
Besos abrigados.
Yo le estoy dando vueltas para pelar a mi mascota, pero es verdad hay pelos por todas partes. Seguro que a la tuya se le pasa el enfado. Besicos
Ahora sé por dónde me entra el frío. Me he dejado barba, pero voy a dejarme también la melena hasta el verano.
Besos
No es enfado, creo yo: es no encontrarse, no reconocerse y encontrar un "colchón " diferente al echarse en el suelo. Y me tenté un día a pelar a Sir (un perrazo de mucho pelo), para que no pasase calor y estuvo una semana escondido.
Los dos lo pasamos fatal.
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