Hay dias en los que tengo muy claro que he alcanzado metas en este proceso de mejora personal y creo que eso es como una vacuna, inmune para siempre. Otros tropiezo con pequeñas y ya familiares piedras, esas que creía superadas en caidas anteriores.
Ultimamente he estado algo dispersa y, por momentos, vuelvo a patrones de conducta que me había propuesto no repetir. He juzgado y etiquetado con una ligereza tal que me ha pasado por desapercibido.
Después, cuando soy consciente, veo lo difícil de este camino y el gran nivel de atención necesario hasta interiorizar nuevos patrones.
En cualquier caso, no voy a permitirme la culpabilidad. Aprender y rectificar es más efectivo.
14 comentarios:
Y haces bien en no sentirte culpable. El sentimiento de culpabilidad es una carga pesada e inutil que no sirve absolutamente para nada, sino para entorpecer nuestro avance diario.
Yo la desterré hace ya muchos, muchos años, es que si te soy sincera, no recuerdo haberme sentido culpable nunca por nada.
No, culpabilidad no, es tremenda. Es que para mí un objetivo principal es asumir la imperfección sin angustia. Asumir que "la cabra tira al monte", y que, aunque mejoremos con los años, hay tendencias del carácter que siempre estarán y nos harán tropezar alguna vez. En el fondo, no pasa nada. Nos levantamos, y ya está.
Besos
Creo que hay un truquito: ponerse metas pequeñitas y alcanzables. Metas de cinco minutos, luego de diez, luego de una hora, luego de un día...y cuando no conseguimos, volver a empezar. Es buenísimo aplaudirnos y autoestimarnos, sin perder de vista el esfuerzo.
Yo no sigo doctrinas de nadie, no sé hacer meditación profunda, no entiendo de posturas ni pensamientos orientales: voy siguiendo mi instinto y me funciona bastante bien.
Pero mi naturaleza es optimista. Poco mérito tengo.
Querida Añil,¿has visto la pelicula Matrix? , pues hay una escena en que le ofrecen al protagonista escoger entre una pastilla roja y una azul . Si coge la pastilla azul todo seguira igual pero si coge la roja,se hara consciente de su vida y de la mision que tiene que cumplir en ella y ya nada sera igual.Pues bien,yo pienso que nosotras hace tiempo que escogimos la pastilla roja,y aunque tengamos bajones y momentos de desesperanza ya no hay marcha atras y viviremos la vida con consciencia .Perdona si me he excedido en el comentario,pero al leer tu post me he visto reflejada y tambien me he acordado de la pelicula.Besos y un calido abrazo.
Estupendo Añil, ése es el punto de partida: darse cuenta y no culparse... porque ¿quién se culpa? sólo el ego!
El Ser es un testigo silencioso que no juzga, pero no por autoimposición, sino porque no habla... no piensa... no "hace"... sólo observa... ES.
Todo va sucediendo, amiga querida, no hay que pensar demasiado... sólo sentir el aquí ahora, con todo lo que nos trae... y como dices, estar atenta, pero sin juicio... observando con ecuanimidad...
Besitos y ánimos, amiga querida
Tu lo has dicho....
estás en el camino
cree en tí, no te desviarás
feiz fin de semana
Soy tan, tan afortunada por haberos encontrado que no doy crédito a mi suerte.
Gracias por acompañarme y por ser mis guías.
...el dia a dia...son los pasos que todos recorremos en el camino...
un abrazo
Cómo me gusta venir aquí... ;)
Si eres consciente de tus avances es que estás en el buen camino. Me alegro mucho de ello.
Un besazo.
Gracias a ti Añil, por compartir y dejarnos tus palabras en las que en tantos momentos todos nos vemos reflejados.
Un fuerte abrazo
Lo importante es empezar cada día el camino y es evidente que se aprende de los errores.
Solo estando atentos podemos rectificar a tiempo ;)
Un beso y una sonrisa para ti, Sina
Feliz domingo!!!
Hola guapa , no hay que culparse , si no , aprender de los fallos cometidos para poder remediarlos y así ir día a día ganando nuestras propias metas .
Besitos cielo.
Ahí estamos, los proyectos cuando son personales tienen a veces más contratiempos de los previstos... besos
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