Ofrécele la otra mejilla.

"Nada puede hacerte daño, y no debes mostrarle a tu hermano nada que no sea tu plenitud. Muéstrale que él no puede hacerte daño y que no le guardas rencor, pues, de lo contrario, te estarás guardando ren­cor a ti mismo. Ese es el significado de: "Ofrécele también la otra mejilla".


(Un curso de milagros)

4 comentarios:

Elvira dijo...

Una cosa es el rencor y otra apartarse de lo que nos sienta mal y nos estresa. Que la vida ya trae suficientes dificultades como para ponerse a tiro con personas que una y otra vez nos hacen daño. Nononono, nada de la otra mejilla. Que una no es de piedra ni tampoco una diosa perfecta. Soy humana, vulnerable. Yo puedo desearle a alguien cosas buenas en la distancia, de lejos. Pero como me quiero y me respeto, me aparto de según quién. Puro sentido común y salud emocional.

Besos

mariajesusparadela dijo...

Creo que es cierto.

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Ya sabes, añil. Nadie te daña, son tus expectativas.

Por eso, la noche de San Juan quemé un papel con mis expectativas, que guardaban mis resentimientos.

Besos

arianna dijo...

difícil pero cierto

un beso