Una mala cabeza puede dar lugar a situaciones como:
- Preguntar a alguien por un padre que murió hace dos años y a cuyo funeral asistí.
- Prepararme el Domingo para un bautizo que será el próximo mes.
- Confundir mi DNI con el de mi hija e intentar pagar en el super con cabreo incluido por la falta de confianza de la cajera.
- Guardar el monedero en el congelador junto a los flamenquines y encontrarlo dos meses después con las consiguientes disculpas por las sospechas.
- Poner en el contenedor de la ropa usada lo que mi hija acaba de comprar con etiquetas y todo.
- Perder números de teléfono de la agenda del movil.
-Perder temas de oposiciones dentro del ordenador (aunque esto no es raro, ese bicho se traga todo lo que encuentra y luego ponte a buscarlo).
- Entregarle al urologo de mi marido mis análisis de la citología.
Esto así, sobre la marcha, lo último que me ha pasado.
En adelante, más.
5 comentarios:
JA JA JA, genial!! aunque cuando te pasa no te parece tan genial, verdad?? Me hiciste reir.
Besos
Aaaaaay a veces la cabecita va a su libre albedrío... Quizás no te haga gracia ninguna (quizás dentro de un tiempo quede como anécdota ), pero a mí, sí que me la ha hecho y he sonreído imaginando las situaciones :)
Un beso y ten cuidado, que un día no vas a saber dónde has dejado la cabeza jejeje.
Nunca más volveré a decir que soy despistado.
:-)
Weno, son dias que se tienen, no es preocupante (por ahora), jajaja. Un besazo y buen finde.
Lo del urólogo me ha impactado. Y tu marido ¿qué dice?
Saludos cordiales
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