Todo va llegando por más que, a veces, me empeñe en pensar que no.
Cada momento depende de él mismo y yo me limito a vivirlo con la intensidad que puedo.
Los principios y los finales son imprevisibles, por suerte para mí.
Soy afortunada la mayor parte del tiempo.
Y la otra, también, aunque no me dé cuenta porque me equivoqué de gafas.
Desde el fondo del sofá, con un té caliente que suaviza mi destrozada garganta, escuchando atentamente cómo la lluvia golpea los cristales, pasaré la noche del sábado de manera apacible.
9 comentarios:
Sí que todo llega y a veces antes de lo que pensamos
No estaban sola, acurrucado entre sábanas, te esperaba y ahora el encuentro. Por cierto, no se transparenta en tu letra la afección de garganta.
¡Que te mejores!
Tomemos juntas esa taza de te.
Un abrazo.
Comparto tu lectura y mi también destrozada garganta
Besos
Y con este frío , qué placer.
UN beso.
Fue un placer tu visita, estoy alejada de las publicaciones pero no de del blog y su relación con otros a quienes sigo frecuentando, siempre te leo aun cuando no te deje comentarios.
Cariños.
Dicen que todo lo que nos pasa es soportable y sufrible, sino, no nos pasaría; a veces esta afirmación sienta mal, a veces sienta bien, quizás depende del momento en el que estés. Yo debo de estar en el medio porque me sienta regulín regulán, jeje, besos!
me parecen gardas de coherencia y paz estas paalabras....
es la sensacion que trasnmiten...y hasta la contagian...
un abrazo añil...
:-)
Añil... es sublime!! y tu entrada llega en el mejor momento.
A ver si lo lee mi amiga y entiende un poco mejor lo que trato de expresarle estos días en los que trato de brindarle paz y ella sólo me da guerra y desasosiego jajajajajajaj
Un besazo enorme y mil gracias por compartir! ;*
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