Durante mucho, mucho tiempo, un "no" ha supuesto un gran conflicto en mi vida.
Si el "No" tenía que salir de mí, generaba una serie de incertidumbres, dudas y sentimientos de culpa innumerables que terminaban por dar paso al "si", convenciéndome a mí misma que lo que dejaba sin hacer podía enmendarlo en otro momento. Mi tiempo, mis gustos, mis momentos siempre podían esperar .
Si el "No" venía de fuera, ya sea alguna persona que me ignoraba, algo que no salía bien en su momento, algún desengaño o decepción, se generaba en mí una serie de sentimientos mezcla de ira, rencor, venganza, acusación y todo lo imaginable.
Y después de muchos años de cabreos monumentales, sentimientos agrios, acusaciones, malas digestiones,insomnios y alguna que otra cana y arruga ¿qué?¿cuál ha sido el desenlace?¿qué conclusión ha llegado a mi vida como agua de Abril? que el "No" es tan sano como una pera, tan necesario como el aire que respiro y mucho más útil que el "Si", porque me enseña dónde estoy, cuándo estoy y con quién y el resto...NO IMPORTA NADA DE NADA.
5 comentarios:
El No es más auténtico y sincero que muchos síes. Buena reflexión.
Saludos
Exacto! Dicen que cada vez que dices no a una cosa, le estás diciendo sí a otra. Y viceversa, claro.
Besos
Aplausos emocionados .
Y rendidos , tanto este post como el anterior.
Besos.
Creo que el problema se presenta cuando decimos sí cuando debiéramos haber dicho no. Lo importante es tener claro a qué cosas decir sí y a cuales decir no; o sea, afirmarse en la personalidad.
Mis NO han tardado mucho en llegar. Y si hubieran venido antes, me hubieran ayudado mucho.
Pero parece que mis NO hacen enfadar porque antes yo no tenía NOs. Y a más de uno le ha sorprendido.
Hay que saber decir NO.
Un beso.
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