VISITAS
- Entre, si le apetece -dijo-. Pero no se quede cuando se quiera marchar, no tengo tiempo para esas cosas.
- Es curiosa - insistió- esa manía que tiene la gente de salir de su cuerpo y marcharse corriendo sin él. Sería menos molesto si lo dejaran en su casa mientras deambulan. Pero ir a visitar a alguien y luego echar a correr y dejar su cuerpo sentado en una silla con una sonrisa tonta o con la mente en blanco, no lo entiendo. Y, aun así, la mayoría de ellos creen ser lo mejor en cuanto tener buenos modales y un comportamiento correcto.
- Es sorprendente el tiempo que la gente pasa fuera de su cuerpo - continuó él-, sobre todo a disposición de otras personas.
Fragmentos del capítulo XIII "Tener el cuerpo aquí, pero no estar aquí
Fiel a ti mismo
1938
Mary Tabor
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4 comentarios:
Lo peor es que muchos ni siquiera pueden recordar dónde lo dejaron. Bs.
Y a mí también me gusta mucho.
Habrá que practicar, irse a dar una vueltita, lejos de esta realidad asfixiante que nos circunda... y dejar el cuerpo aparcado, como el coche, hasta la vuelta.
Nos descubre porque sonríe, mientras descansa de nuestros avatares.
Buena entrada, Añil.
Un abrazo.
Esto cuenta para el trabajo también ,no?
jeje.
Besitos.
Esto es algo que hacemos sin tener conciencia de ello. Si nos diéramos cuenta aprovecharíamos mejor la vida.
Besicos muchos.
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