“Cuando algo acontece lo único que está en tus manos es la actitud que tomas al respecto” (Epicteto)


Muchas veces, creemos que para poder ser felices es necesario que tal o cual persona deje de realizar tal o cual conducta o que deje de realizar tales o cuales comentarios que a nosotros nos causan ansiedad, depresión, ira, preocupación o sufrimiento. Por lo tanto, si esperamos a que esa persona cambie para poder cambiar nosotros nuestra conducta, le estaremos dando poder sobre nuestra vida, sobre nuestros pensamientos, sentimientos y emociones, ya que ésta persona podrá seguir controlándonos con el simple hecho de no cambiar su comportamiento hacia nosotros. Y lo más probable, es que no lo haga nunca y que sigamos siendo toda la vida una marioneta en sus manos, siempre a merced de lo que esa persona quiera sembrar en nuestras vidas, ya que allí estaremos nosotros para recogerlo, guardarlo y almacenarlo en nuestro interior. Si este es tu caso, es fundamental que asumas que tú no podrás cambiar, por mucho que te lo propongas, la conducta que determinadas personas tienen hacia ti y que te hacen sufrir. Por lo tanto, lo más inteligente y práctico, sería tratar de cambiar nuestra actitud hacia las conductas que esa o esas personas realizan con respecto a nosotros, con el fin de que estas dejen de seguir influenciando y alterando nuestros sentimientos y nuestras emociones. Además, suele ser habitual que una vez que cambiamos nuestra reacción y nuestra actitud hacia dichas conductas, éstas se transforman, modificándose e incluso desapareciendo entonces los comportamientos que antes nos molestaban.
  Te invito a que hagas la prueba durante unas semanas. Selecciona alguna conducta particular de alguien que te molesta y que te causa incomodidad. No reacciones ante esa conducta tal y como vienes reaccionando todo este tiempo atrás, porque ya habrás podido comprobar que esta forma de reaccionar, primero, no soluciona el problema, y segundo, no te proporciona ninguno resultado satisfactorio. Por eso, cambia tu reacción, analiza dicha conducta desde otro punto de vista diferente al habitual, cambia tu actitud y verás como dicha conducta deja de molestarte e incomodarte, e incluso con el tiempo, es probable que incluso desaparezca.

Clemente Franco Justo

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6 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Siempre aprendiendo.

Juan dijo...

Como todo en esta vida la teoria es fantastica y ademas no tengo dudas de que funciona, otra cosa es ponerla en practica en nuestras propias carnes, pero siempre hay que intentarlo. Un besazo.

Francisco Espada dijo...

Rotundamente de acuerdo con lo que expones. Yo no tengo posibilidades de cambiar al otro, sino de hacerlo conmigo mismo. Un abrazo.

Unknown dijo...

No cabe duda que la actitud para enfrentarte a las situaciones o personas es lo realmente importante, lo que pasa es que a veces tu cerebro otu corazón, no están por la labor.
Saludosss1

Dol dijo...

Me lo copio,pego y acepto el reto.
Lo malo es que en mi caso la persona cuya actitud no me gusta aparece en el espejo.
Besitos.

BFL dijo...

eso sirve muchísimo para las personas que nos son impulsivas como yo ! jaj