Un viaje raro.

Esta mañana temprano me fui para Graná.
Una historia entre amigas me hizo decidirme en el último momento.
Han sido  muchas y extrañas sensaciones.
La ciudad no me abrazó como en otras ocasiones, la sentí lejana, ajena; la compañía  si que desprendía el calor que necesitaba;. el viaje tranquilo y frío, no por la temperatura externa sino por la interna.

Algo anda desajustado en mi termostato y me cuesta alcanzar la tibieza que lleva al confort.

El otoño no siempre es romántico.

Creo que la desubicación era mía..

Ahora es tarde y estoy cansada, mañana pensaré en ello.

4 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Ojalá yo encontrara verbos con los que animarte y calefactar tu ánimo. Mis viajes a Granada siempre fueron extraordinarios, incluso mi estancia de un par de meses como soldado en pleno invierno, de grato recuerdo.
Abrazos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Hay días de esos que llamamos un poco tontos, pero como todo, pasa y vcerás como se vuelve a asentar todo.
Besicos muchos.

Juan dijo...

El estado de animo (y te lo digo yo que mi blog se llama asi) no siempre se tiene igual, y es una lastima porque graná es una ciudad muy especial en cualquier epoca del año. Un besazo.

trinidad dijo...

Recibe desde aquí "un cálido abrazo", es verdad que no siempre se está receptiva para percibir el calorcito de los sitios y su gente, pero es muy importante que te hayas dado cuenta, un besito guapa