6 noviembre

Algunos días me cuento una historia.

Con el tiempo se vuelve inviable.

Entre tanto soñar y despertar, el sueño resulta aburrido.

El proceso de aceptación, va dejando mucho en el camino.

Las metas e ilusiones de antaño han cambiado de  brújula.

El Norte  ya no está fuera, está en mí.



5 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Acertado tu razonamiento. Somos seres vivos y evolucionamos, modificamos criterios y seguimos aprendiendo.
Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

Así debió de ser desde el principio.

Nómada planetario dijo...

Sin esa historia diaria seriamos máquinas o androides. No queda otra que levantar metas a diario.
Besos y ánimo.

Unknown dijo...

Añil, mas claro agua, pero eso de que los sueños resultan aburridos???

algo pasa....

meter mano a la realidad y soñar sueños dulces..

me ha encantado.

y mas todavía tu paso por mi casa..

eso de lujo.

Un abrazo muy fuerte
P.D.
Que bello comentario me dejaste en mi blog, bello de verdad, sincero y sentido ylo recogí con agradecimiento..

Ana dijo...

El norte que está en ti lo da la vida y los años, y la experiencia, es como un cúmulo de vivencias buenas y malas que hacen que sepas a donde dirigirte.

Besicos.