Si cada vez que abrimos el monedero o sacamos la tarjeta nos planteáramos sinceramente:
-¿Realmente necesito esto ?
-¿Puedo apañarme con algo que ya tengo en casa?
-¿Cómo y durante cuanto tiempo me hará esto feliz?¿Compensa?
Cuántas cosas cambiarían.
10 comentarios:
Ay, muchacha... Lo que íbamos a ahorrar pa los tiempos duros... (éstos, mismamente). Sin embargo, reconozco que, en ocasiones, una tarde de compras anima más que seis meses de terapia. Besos.
Pues no seríamos tan consumistas. Y si esa misma reflexión la aplicaramos a cualquier orden de la vida, nos iría muchísimo mejor. Los problemas se resolverían más facilmente.
Buenos dias Azul
que razón tienes, hace tiempo que practico lo que comentas, entro a una tienda revuelvo (que me encanta) y cuando voy a comprar me digo , que necesidad tengo de cargar con maulas, como disfruté revolviendo, me voy tan campante, ya no es que compense, es cuestión de sentido común, compramos compulsivamente sin necesidad
Gracias amiguita por compartir tus pensamientos diarios que son tan reales como el comer
abrazos
Partiendo de la base, que ni el dinero ni las tarjetas dan la felicidad, creo que no, no lo pensamos.
Gastamos muchas veces en cosas que en realidad, si no las tenemos tampoco hacen falta.
Buena reflexión, amiga mía.
Feliz fin de semana, Añil.
Un beso fuerte.
Sabes?
Intentaré aplicarlo para la dieta.
Un besito.
Pues esa clase de planteamientos se los está haciendo la gente cada vez más.El horno no está para bollos, asi que nos tendremos que conformar con tortitas.
Buena reflexión Azul.
Un beso
Lo que no te planteas es que las tiendas necesitan que el dinero corra. Con él vivimos todos.
Anda que no se ahorraría .Pero pienso que no lo planteamos porque es agradable de vez en cuando ir de compras y darse algún que otro caprichito, eso te levanta la autoestima .
Besitos dulces preciosa.
Suelo hacerlo, pero alguna vez he derrochado, desde luego.
Besos
...dicen que para un dia de stress, un dia de compras...pero y despues???
quien paga?
un abrazo
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