"En Occidente huimos de la quietud y el silencio casi sin darnos cuenta, como si quemara...
...El silencio guarda respuestas, a veces basta con bajar el ritmo y callar para oírlas, porque es imposible sin cierto sosiego de la mente. El problema es que tal vez nos asuste escucharlas; son demasiado sinceras.
Aun así, vale la pena hacer la prueba: detenerse y valorar durante todo un día nuestro impulso hacia la palabra: qué verdad y necesidad hay de ellas, qué cosas nos cuesta más callar, hasta qué punto nos resulta difícil contener el impulso de ocupar esa quietud con algo, cómo nos sentimos al vencerla o al guardar silencio allí donde normalmente habríamos hablado...Según el dicho, todos somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestros silencios. Asumir esta verdad es un buen punto de partida cuando quieres ser dueño de toda tu vida."
Isabel Sartorius.
6 comentarios:
Me encanta el silencio, es nuevo para mi.. pero decir lo que se siente tambien me gusta, aunque sea breve..
Besos
Hola, Añil
Estoy totalmente de acuerdo con lo que cuentas en la entrada. El silencio habla mucho ;), sólo hay que saber escuchar lo que está ahí.
Besotes.
El silencio habla...Es la voz del silencio...
Abrazos Añil!!
Las personas hablamos incluso cuando callamos: habla el silencio, hablan los gestos, las muecas, las posturas, las sonrisas, el llanto...
La fuerza del silencio es inmensa. Cuando queremos alcanzar alguna meta, hablar de ella, comentarla ya le resta energía.
Pero, qué difícil es alcanzar ese punto de decir sólo lo apropiado y en el momento justo.
Buena entrada, Añil.
Un abrazo.
"Esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio"...me encantó el texto, pero sobretodo esta frase, porque a veces olvidamos el valor de las palabras. Besos.
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