Son casi las once.

Hora que no marca mi reloj para la vigilia, y aquí estoy.
Leo las entradas que me llaman más la atención y no muchas, que los ojos se me cierran. Mañana más.
En la casa de al lado hay un cumpleaños y llega hasta aquí el sonido de risas y cantos.
Presto especial atención para ver si mis pequeños aún andan cerca y no, no los oigo.Puede que hayan aprendido a cazar y ya no llamen a la madre o puede que se hayan ido un poco más lejos, donde el ruido de los humanos no los moleste. Quién sabe.
Mis días, con ciento y un frentes abiertos, se organizan bien, cada día con más facilidad.
No es necesario sentir que la gente que te rodea baila en la pista, sólo hay que seguir la música que sale de dentro y taconear al ritmo, y que cada cual escuche lo que le haga más feliz.
Perfecto, todo en armonía.

Buenas noches, transeúntes de la vida.

8 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Buenos días.
Me alegra tanto leer ésto...

Carlos dijo...

Buena manera de terminar una jornada, quitarse la mochila, y entregarse a un sueño renovador. Un beso

Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Francisco Espada dijo...

Te recibo al medio día, casi a la hora de la siesta; todavía no he comido, pero hago hilo contigo y me unifico a tu sentir. Tus polluelos ya han empezado a volar; así son también los hijos: llega un momento en el que el nido se queda vacío.
Un fuerte abrazo.

Nerim dijo...

A ver si localizas a tus peueños y les puedes sacr otra foto. Tengo las dos o tres que has publicado.

Un abrazo

trinidad dijo...

Transitando por la vida en armonia...PERFECTO. bESOS

sabores compartidos dijo...

Lo mejor de todo es llegar hasta el sueño sin que nada desagradable nos haya acontecido durante el dia.
Buenos dias.
un abrazo

Miriam dijo...

No hay mejor sensación que la armonía... aún mas que la felicidad. Aunque si está la armonía seguro seguro viene con su compañera felicidad.
Besos