en un climatológicamente perfecto fin de semana soleado, mi cielo se ilumina con dos increíbles rayos de vida.
Superan con creces todo el calor que necesito, para mi alma es más que suficiente, es todo, es lo más.
Nunca pude imaginar lo que podía suponerme esta luz que aparece de vez en cuando y hace que olvide por unas horas cualquier duda o malestar.
Mis retoños me dan la vida una y otra vez, me aúpan , me llevan en volandas hasta donde es fácil cantar, soñar, olvidar.
Qué suerte, qué maravillosa fortuna ha querido que me elijan a mí para compartir su vida.
Doy gracias a la vida por ello.
3 comentarios:
Añil Muy admirable esta inspiración poética es un placer pasar por su blog feliz fin de semana
Saludos desde Abstracción texto y Reflexión
Parece que te ha llegado un momento de gracia, un momento dulce del que disfrutas a tope y yo me sumo al mismo en tu alegría.
Un abrazo
Vive el momento y mantenlo vivo luego.
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