Estoy en casa ante los apuntes, como tantas y tantas horas a lo largo de tantos y tantos días. Hay momentos para todo: miedo, desesperanza, agotamiento, distracciones, concentración, aprovechamiento, reflexión, agobio, llanto, sueño, recuerdos, deseos, ilusiones...y entre esto y aquello de repente presto atención a la música de fondo que tengo en el ordenador. Es suave, tranquila; piano, arpa y sonidos de agua, una fuente o lluvia, no se bien.
Me apetece mucho cerrar los ojos y parar un rato. El olor a incienso está en toda la habitación. Empiezo a observar mi respiración que se va haciendo más y más lenta: so- ham. Hay un punto brillante en el entrecejo; se agranda por momentos y se convierte en una burbuja de luz que me envuelve. Me siento bien. Recorro mi cuerpo con la mente y no siento el peso físico, ni el roce, ni la temperatura, es como si no fuese mio. Estoy ahí quieta, en silencio, respirando. Noto una leve brisa por la cara y la nuca. Todo está cerrado. Es agradable.
Ha pasado casi una hora cuando abro los ojos. No soy consciente de ese tiempo. Todo está bien, estoy bien. Me siento tranquila, despierta, con la energía de un sueño reparador. Vuelvo a la tarea con ganas. Ahora suena el mar y un piano.
7 comentarios:
Qué importante, saber desconectar.
Precioso todo lo que dices...
Esto que explicas es tan parecido a loq ue nos pasó el otro día en una calita remota en la isla de Mallorca... Los dos dólos frente a un mar esmeralda, sobre una arena fina y blanca como la nieve, bajo los suaves rayos del sol, el sonido d elas olas, d elas gaviotas, nuestras calmadas respiraciones, las manos en contacto acariciando de forma suave y lenta... y una hora pasó como un segundo, pero nos sentñiamos renovados, felices y con ánimos de nadas en el agua salda que nos reclamaba...
Ayer hice la preinscripción del curso que tengo que hacer para obtener la títulación oficial (becado) y rezo para que me admitan, d eloc ontrario no sé cómo lo pagaré... Y me pasaré 4 meses alternando trabajo y estudios, pero ¡tengo tantas ganas!
¡Ánimos mi querida añil...!
Un besote enorme.
ánimo , seguro que yas hecho lo más difícil , que era sentarse a estudiar.
Besos,y fuerza.
Qué rico se duerme, e ésas horas que el cuerpo reclama, Un gran abrazo
Umm que dulce la relajación y volver a ser lo que de verdad somos...
un beso
algo asi necesito hacer hoy..
quiza esta tarde... a ver si saco una hora para mi...es dificil...pero voy a intentarlo...
un abrazo añil
...cinco y veinte de la tarde; fuera hace bochorno y me he cerrado a cal y canto; el flexo es como una luna particular que ilumina las páginas; en el reproductor, Chopin pone notas armónicas y ambos te acompañamos en la recta final de tus esfuerzos.
¡Ánimo! Un beso.
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